sábado, 30 de noviembre de 2013

Pairos y derivas de la educación costarricense

Concepciones Diversas (V Parte -y final-)


Educador: Alejandro León Avelar.



     La educación costarricense enfrenta un desafío latente en lo que respecta al tema del abandono y deserción escolar. Asimismo existen varios factores determinantes que podrían de una u otra forma propiciar o en su defecto disminuir el riesgo caer en el abandono escolar. El abordaje que se hace de estos dos problemas no debe ser visto sólo desde el enfoque estadístico, sino analizado en toda la dimensión social y humana que acompaña este fenómeno, el abandono escolar entonces no debe ser analizado a la ligera sino invitando a la reflexión sobre cuáles son los factores que influyen en que el estudiante opte por no continuar sus estudios, las motivaciones, las presiones y establecer cuál es la importancia para el joven de concluir su educación secundaria. Los adolescentes no deberían ser abordados como si se trataran de tabulas rasas sin motivaciones, ideas previas y presiones en el medio que los rodea. Cuando el colegio o su entorno son favorables el individuo es propenso a la deserción escolar y esto supone un estancamiento además de limitadas oportunidades de ingreso, crecimiento personal y de estabilidad familiar.

    En ese sentido, el abandono escolar se presenta en el contexto de una política educativa específica, llámese por ejemplo como en los últimos periodos: “Hacia el Siglo XXI”, “Nuevas Oportunidades” o “Relanzamiento de la Educación Costarricense”, entre muchas otras propuestas que se han realizado en los últimos gobiernos.  El éxito de una idea como la planteada en nuestro sistema educativo como la de Don Leonardo Garnier, debería ir más enfocada en lo formativo que en la pura retención física de los alumnos en las aulas, aspecto que además no se logra del todo, o se logra a medidas con políticas como la del arrastre de materias que en un principio se anunciaron como la solución al problema educativo nacional, pero no se incluyó la formulación de una educación que enseñe al estudiante a pensar, no a obedecer, estos cambios se introdujeron al comienzo de la administración Arias Sánchez y se continuaron con la administración Chinchilla Miranda muy de la mano de las exigencias del Banco Mundial y el planteo que se hace de una educación con carácter mercantilista, educación para el mercado y ya no para la vida, donde las humanidades y el arte quedan relegadas en un segundo plano.

     La realidad de nuestro sistema educativo está plagada de exclusión y aunque en la teoría se predica una igualdad, en la práctica sí se resienten esas diferencias de facto, sea bien por las condiciones que presentan las instituciones educativas tanto a nivel de presupuesto, por la lejanía o cercanía a las  zonas urbanas, por la capacitación que se le da a los docentes o por diferencias inherentes al tipo de institución, instalaciones o recursos destinados. Evidentemente no es la misma formación de base  para un estudiante que ingresa al  sétimo año proveniente de alguna de las escuelas líderes capitalinas, a la formación que tiene un estudiante proveniente de una escuela unidocente o alguna escuela de zona rural donde sería de esperar que hubiera mayores limitantes en recursos como laboratorios de cómputo, clases de idiomas, entre otras ventajas que dispone el medio urbano escolar. 

     Las medidas propuestas por los gobiernos y especialistas, quienes además no son educadores, se convierten en torpes intentos por parchar deficiencias más antiguas, se pone de manifiesto entonces la falta de compromiso, la incompetencia y abandono de las autoridades y educadores en ejercicio que se resignan a un sistema educativo que no ofrece alternativas a la población joven. La pregunta concreta es ¿Qué pasa con el modelo educativo costarricense? ¿Se ha perdido acaso en un afán reduccionista y simplista medidas -de carácter bancario tal vez-?

     Ciertamente, hay condiciones innatas con las que  se promueve la exclusión social de personas que no llegarán a ser un factor de cambio, podríamos pensar en un alcance máximo sólo operarios de maquilas, consumidores pasivos carentes de criticidad, entre otras características que hacen que la brecha entre ricos y pobres cada vez sea mayor. Unido a esto habría que analizar los factores socioculturales, lo pedagógico, la dimensión geográfica y las acciones gubernamentales concretas para combatir la deserción estudiantil, pero ante todo, empezar por preguntarnos hasta dónde los docentes nos hemos querido involucrar en las problemáticas que tenemos en las aulas, ¿hasta qué punto los docentes nos contentamos sólo con cumplir el temario y no procurar un cambio para la vida? Es imperioso entonces, ir más allá de las teorías y bajo un análisis concienzudo cuestionarnos si verdaderamente esto es lo que queremos como modelo de desarrollo para nuestro país.

     La propuesta hasta el momento pareciera ser una educación reduccionista, minima y sin expectativas, en otras palabras una educación esencialmente  para el mercado y no para la vida, en respuesta a las exigencias de los organismos mundiales, claro está que estos promueven la no racionalidad para el sometimiento de las masas y la clase más desposeída.

     Para Paulo Freire  (2005) no se trata de una cuestión cuantitativa sino cualitativa: “El estudio no se mide por el número de páginas leídas en una noche, ni por la cantidad de libros leídos en un semestre. Estudiar no es un acto de consumir ideas, sino de crearlas y recrearlas”. Además el mismo autor nos recuerda: “El hombre es hombre, y el mundo es mundo, en la medida a que ambos se encuentren en una relación permanente; el hombre transformando al mundo sufre los efectos de su propia transformación”.

    Las medidas de corte neoliberal aplicadas por los economistas a la educación que promueven seres con poca  capacidad de cuestionar, faltos de razonamiento y acostumbrados a lo fácil, al regalo o la dádiva. De la mano con estas políticas median factores internos y externos que promueven la salida anticipada del sistema educativo, entre los que se destacan los intereses del alumnado, la motivación, la familia, lo económico, la influencia de los pares y hasta la vinculación con la institución. Más que enlistar los innumerables factores que contribuyen al abandono escolar, lo importante en mi opinión sería establecer planes que tengan impacto en los colegios, jueguen con los recursos existentes en la zona  y sean viables como la coordinación entre las instituciones públicas (por ejemplo el IAFA, CENAREC, INA, entre muchas otras), universidades, empresa privada y las comunidades para crear programas en que los jóvenes puedan participar activamente en estaciones de trabajo, establecimiento de talleres, integración de la comunidad, programas de reciclaje y clubes similares que permitirían aprender activamente y que esta enseñanza no esté desvinculada de lo que se les brinda en las aulas.

    No se trata de aminorar que existe por ejemplo un rechazo a la institución escolar por el tipo de dinámica completamente desvinculada de la realidad que se ha ofrecido hasta ahora, sino de crear los espacios cooperativos que permitan la interacción y la inserción de los individuos en sociedad, los canales adecuados para asumir una actitud dialógica y los problemas de los estudiantes puedan ser abordados desde otra óptica, que la familia sea parte activa del proceso de enseñanza y aprendizaje así como que los colegios dejen de ser esos despachos burocráticos encargados más al papeleo que a la formación de los estudiantes.

     Finalmente, dentro del marco de atención a las necesidades de los estudiantes, sería importante cuestionarnos el grado de adaptación de la educación actual, por demás completamente centrada en las necesidades del mundo adulto y rescatar el saber autóctono de los pueblos, el respeto a sus tradiciones y una valoración del individuo como ser humano. La sensibilización de los docentes es un buen paso para poder reflejar cambios  a nivel político, económico y social, en ese sentido ningún esfuerzo es en vano, pero es de esperar que los esfuerzos colectivos y bien articulados tendrían mayor alcance que las iniciativas individuales que quedarían aisladas del todo sin repercutir realmente en la obtención de una sociedad con mayor justicia social, equidad y una educación gratuita y de calidad que verdaderamente alcance a todos los sectores de la población.

miércoles, 20 de noviembre de 2013

Educación inclusiva, lenguaje de señas y braille: importancia en el quehacer docente.

Educación inclusiva, lenguaje de señas y braille:  importancia en el quehacer docente. 



Introducción


     Un primer acercamiento al concepto y la vivencia de la inclusión, permitiría en el educador interpretarla más que como método, filosofía o programa de investigación, como una propuesta de interiorización en la docencia en todo el sentido de la palabra, esto es, contemplar una forma de vivir en sociedad, que tiene que ver con el vivir juntos de Jacques Delors. Pensar en aulas inclusivas se ha confundido con las aulas integradas o especiales, cuando en realidad lo inclusivo pretende una visión sin separatismos, una visión donde las diferencias sean enriquecedoras y aprendamos a convivir con ellas. 

Educación inclusiva tiene que ver entonces con el vivir juntos, con la acogida al extraño y con volver a ser todos uno, es decir con la mismidad del colectivo. La inclusión es una forma de vivir, se opone a la segregación y al apartheid.

La inclusión determina dónde vivimos, el tipo de educación que recibimos, dónde trabajamos, dónde jugamos tiene que ver con el cambio en nuestros corazones y con nuestro sistema de valores.

En el contexto de la aceptación de la diversidad, el derecho a una educación de calidad en condiciones normalizadas y la no exclusión de los estudiantes la institución educativa debe realizar ajustes de carácter físico, intelectual, social, emocional, étnico o cultural.

Abordar la diversidad sin separatismos supone una serie de esfuerzos coordinados entre institución educativa, padres de familia, orientadores, administración y docentes en general. 

La educación pública se vislumbra como el instrumento de compensación social por excelencia.

El abordaje pertinente de las necesidades educativas conllevaría al desarrollo integro de las capacidades de los alumnos y con esto, a la postre se promovería la apertura de más puestos de trabajo adaptados para esta población. 

¿Qué es lo especial de la necesidad?


Con palabras no se arregla el mundo, se requiere gente activa y de gran sensibilidad.

Tanto en la ceguera como en la sordera es imprescindible en trabajo de los otros sentidos y la incorporación en la práctica diaria.

Muchos de los esfuerzos existentes hasta el momento en cuanto a detección y capacitación docente son del área de preescolar. Potencialmente esto nos lleva plantear si el educador de secundaria puede subsanar las debilidades si no es integrando acciones correctivas continuas en su práctica para mejorar la inclusión.

Los alumnos ciegos y sordos valorarán el esfuerzo docente por mejorar la comunicación aunque al principio el esfuerzo pudiera ser torpe, la voluntad y la práctica son los que incorporarán un cambio significativo y una reivindicación de la integración en las aulas nacionales.

Ideal sería un dominio amplio de los educadores tanto de la LESCO como del Braille, es de suponer que progresivamente se puede alcanzar la pericia en estas áreas, también es conveniente contemplar algunas medidas que el docente puede incorporar a su práctica cotidiana para favorecer la inclusividad respecto a estas poblaciones dentro de lo que promueve la ley 7600.

Definiciones de discapacidad visual




Tomado de página 2, Integración directa de niños con dificultades visuales. Según Lady Meléndez Rodríguez y Lorena Torres Gutiérrez.

Luis Braille y su sistema

Luis Braille (1809-1852) habría perdido la vista luego de un accidente a los tres años de edad. Siendo alumno de la Institución Real de Jóvenes Ciegos habría perfeccionado el código Barbier en 1829. 

La mejora cualitativa del sistema Braille al código Barbier es que el segundo al tratarse de un método de naturaleza fonética  no permitía aprender la ortografía

Antes de comenzar es importante especificar que el Braille no es un idioma por si mismo, sino un sistema de representación para personas ciegas. En tanto que sistema un francés utilizará el Braille para representar las especificidades escritas de su lengua materna, sin que las palabras, conceptos o frases tengan un carácter universal. 

El Braille consiste en un juego de seis puntos en relieve, que pueden estar o no estar presentes en cada carácter. Tendríamos entonces 2 elevado a la 6 combinaciones posibles contemplando donde los seis puntos están inactivos, es decir, potencialmente 63 caracteres para braille.





En tanto que sistema de lectura y escritura táctil no existe una estandarización para todos los idiomas, es decir existen caracteres específicos para cada lengua, acentos particulares, signos musicales y muchas posibilidades más como el campo matemático, la química, trazado de mapas geográficos, planos, relojería y edificios.

Para los idiomas de los países con mayor tradición en el lenguaje braille, existen hasta tres grados en braille:

Un primer grado explícito, donde cada carácter se escribe letra por letra en su representación braille.

Un segundo grado más compacto para el uso cotidiano y fines generales, libros y demás que se vale de prefijos y sufijos para economizar los gastos de producción de material en braille.

El grado tercero no lo tienen todas las lenguas, en este grado los textos originales son poco reconocibles respecto al original, se trata de una especie de taquigrafía en el que necesariamente los usuarios deben tener un muy buen dominio del braille, una amplia memoria y un sentido del tacto altamente desarrollado.

Las personas que quedan ciegas a una edad adulta, por lo regular, difícilmente alcanzan la habilidad del tercer grado.

El tacto es un factor muy importante dentro de este sistema, los lectores. Los sistemas taquigráficos manejan un sétimo y un octavo punto para aumentar la rapidez en la transcripción y en la locución verbal.

Para la asignación de signos en el braille el punto 1 representa la letra A, los puntos 1 y 2 representan la B, los puntos 1 y 4 la letra C así sucesivamente para las primeras 10 letras del alfabeto, para las siguientes se repiten las 10 primeras letras más el punto 3.


Antecedentes del braille 


Tomado de Mackenzie (1954, pp. 15-17)

Entre los primeros esfuerzos recopilados en 1911 por el Dr. Eloui Pasha  se tiene que un ciego llamado Zain-Din Al Amidi, de la Universidad de Moustansiryeh, Irak, inventó un método con el cual identificaba sus libros y resumía ciertas informaciones.

Zain-Din Al Amidi era capaz de encontrar cada libro sin ayuda de nadie más, además sabía el precio de cada libro porque enrollaba un pedazo de papel fino, los engomaba en la cubierta y formaba así una especie de relieve que le permitía identificarlos.

Hacia 1517, Francisco Lucas de Zaragoza, España habría ideado un juego de letras esculpidas sobre tablillas de madera. Esta idea llegó a Italia en 1575 donde Rampansetto de Roma empleó bloques mayores en vez de repujados. Ambas ideas fracasaron por lo difícil que resultaba la lectura.

En 1651 Jorge Harsdorffer, de Nuremberg, resucitó el método de tablillas recubiertas de cera sobre las cuales podían escribirse las letras. Hacia 1676, el Padre Terzi ideó una especie de código cifrado que se basaba en un sistema de puntos encerrados dentro de una X cuadrada y otras figuras, también combinó una serie de nudos hechos con cuerdas. Se dice que Jacques Bernouilli empleó dicho sistema para enseñar a leer a un niño ciego de Ginebra en 1711.

En 1640, Pierre Moreau de París creó letras de plomo móviles, repujadas en la misma época que Scholberger, un siglo más tarde el mismo sistema se emplearía con letras de metal fundido.

El problema de estos sistemas era que las letras resultaban ásperas al tacto y eran difíciles de descifrar.

María Theresa von Paradis habría alentado a Haüy por medio de alfileres clavados sobre cojines.

Diderot menciona a Mademoiselle de Salignac que habría aprendido a leer por medio de letras recortadas en papel.

Valentin Haüy fundó si escuela en Paris durante 1784, Lesuer uno de sus alumnos podía percibir los contornos de una letra “O” que había sido impresa fuertemente sobre una hoja de papel. A partir de este hecho Haüy se dedicaría a repujar libros haciendo todo tipo de experimentos. A partir de ese momento la literatura en relieve había sido inventada.

La evolución fue lograda por Luis de Braille en 1829 quien completó el sistema con el cual los ciegos del mundo entero pueden leer actualmente. En teoría Luis de Braille sólo habría perfeccionado el sistema Barbier ideado en 1821, el cual trabajaba sobre una tablilla de 36 cuadrados, cada uno de los cuadrados representaba un fonema específico y se dice que el método habría sido empleado entre los soldados para comunicarse mensajes durante las noches cuando no había claridad alguna, tiempo después se habría sugerido para los ciegos.

El sistema Braille se ha mantenido en constante adaptación, en algunos casos como UNICODE  se manejan 8 puntos para alcanzar a cubrir los símbolos de las lenguas como las arábicas, caracteres chinos y de dominios técnicos mundiales.

Para una persona ciega un libro que no se encuentra escrito en braille es un libro “en negro”.

Referencias bibliográficas

Bieberach, R. (coordinadora) (2001). Estrategias Metodológicas para la Educación Especial. Un enfoque para la Atención a la Diversidad. Panamá: Universidad Especializada de las Américas.

Deutsch, D. (2003). Bases Psicopedagógicas de la Educación Especial. España: Pearson Educación S.A.

Hampshire, B. (1981). La práctica del braille: Braille como medio de comunicación. Francia: Editorial de la UNESCO.

Mackenzie, C. (1954). La escritura Braille en el Mundo. Francia: Editorial de la UNESCO.

Ministerio de Educación Pública. (2005). Normas y Procedimientos para el Manejo Técnico-Administrativo de los Servicios Educativos para Estudiantes con Discapacidad Visual. San José, C.R.: MEP.

Ministerio de Educación Pública. (1979). Hacia un nuevo sistema de comunicación con los sordos. San José, C.R.: MEP.

Ministerio de Educación Pública. (1991). Integración de niños con dificultades visuales. San José, C.R.: MEP.

Boltanski, E. (1977). L’enfance handicapée. Francia: Editores Privat. 

http://mimosa.pntic.mec.es/jgomez53/lenguaje/braille.htm

http://www.fbu.edu.uy/alfabeto/alfabeto-online.htm

http://alfonsopinel.wordpress.com/2009/04/20/diccionario-lenguaje-de-signos-y-traductor-braille-online/

http://www.ite.educacion.es/formacion/materiales/129/cd/unidad_5/m5_metodo_ensenanza.htm

http://www.juntadeandalucia.es/averroes/caidv/interedvisual/ftp/lectura_braille_icevh_1981.pdf

http://www.wikilearning.com/monografia/abcsound-marco_teorico_1_parte/5508-9

http://es.wikipedia.org/wiki/Braille_(lectura)

Codificación Unicode para Braille
http://www.unicode.org/charts/PDF/U2800.pdf

Unicode es un estándar de codificación de caracteres diseñado para facilitar el tratamiento informático, transmisión y visualización de textos de múltiples a nivel mundial.

jueves, 7 de noviembre de 2013

Educación integral y realidad costarricense

Concepciones Diversas (IV Parte)

Educador: Alejandro León Avelar.


     La atención personalizada reclama el estudio específico de las características estudiantiles con miras a una adaptación curricular pertinente y favorable para los  estudiantes en lo que respecta a contenidos, evaluación y forma de abordar la materia en las diversas experiencias educativas, en ese sentido podríamos decir que se requiere ante todo de una labor constante de reinvención creativa de la labor docente. 

     Esto implica contemplar en sus distintas dimensiones las diferencias y que no todos aprendemos de la misma manera. El etiquetamiento, los estereotipos y los juicios sesgados llevan a reproducir la situación caricaturesca donde se predica una competencia igualitaria para todos los animales, entre ellos: un perro, una foca, un pez, un elefante, un pingüino, un mono y un pájaro, se aclara además que para que la selección sea justa, todos deben presentar el mismo examen y seguidamente se les pide que suban al árbol. 

     En nuestro sistema costarricense tendríamos que empezar por cuestionarnos hasta qué punto se ha repetido la metáfora de “todos suban al árbol”, bastaría con hacer referencia a los sistemas de promoción como las pruebas de bachillerato que en general, suelen ser más un parámetro para separar a los estudiantes por notas obtenidas que propiamente constituir un instrumento que permita hacer una crítica constructiva al sistema y un esfuerzo por reflexionar en torno a la calidad educativa y la valía de lo que se está enseñando a los muchachos. 

     Ciertamente se habla de conceptos como integración escolar, competencias e individualización de la educación, pero en mi opinión (a modo de crítica) el punto es: ¿Se está viendo esto reflejado en las aulas costarricenses? O por el contrario, ¿pareciera quedar relegado a términos discursivos que se pierden entre las montañas de papeleo y lo generalístico de una educación que adolece de un sentido formativo, reflexivo e integrador?

     Otro punto importante y no menos revelador es que en educación se suele generalizar mucho y se peca cuando se habla de adaptaciones curriculares, pues estas se asocian especialmente a los estudiantes con alguna necesidad educativa (y se resuelven dando una hora más de tiempo y ampliando la letra de los exámenes), o bien de alguna discapacidad o dificultad, pero no a la atención a superdotados, al no realizar adaptaciones al currículum pensando en la especificidad de esta población también se está discriminando y no se están tomando en cuenta las diferencias actitudinales, de género, sociales y también culturales de forma tal que se pueda hablar verdaderamente de coeducar y la toma de conciencia sobre los diversos estilos de aprendizajes y tipos de pensamiento, el respeto a las diferencias y el enriquecimiento cultural a partir del reconocimiento de la otredad.

     Dentro del diseño curricular y su integración a la realidad compleja del aula, es importante rescatar el nivel de correlación que se logre realizar entre las cosas, donde se interpretan los sistemas a la manera de organismos vivos, que se desarrollan en un espacio concreto y que se mantienen en movilidad e interacción. Se hace énfasis en la integración curricular por ejes transversales y el privilegio de la dinámica ocupacional desarrollada con en el enfoque de proyectos. 

     En mi opinión no se trata tanto de proponer nuevas metáforas explicativas, pues quedaríamos siempre relegados a la parte teórica del discurso y lo que cambiaría sería simplemente es la forma en cómo este discurso es presentado y abordado en el aula, la interrelación que logra hacer el docente con la parte vivencial del alumno, sus experiencias previas y cómo el saber teórico lograría ser aplicado en una situación de la vida real.

     De los Siete Saberes sugeridos por Edgard Morín dentro de su propuesta pedagógica para el abordaje de la complejidad, se sintetiza la necesidad de crear vínculos y puentes entre la parte cultural, cotidiana y de interrelación de los estudiantes, donde el enfoque pedagógico pueda ser atendido desde las distintas áreas o disciplinas en conjunto, es decir, se trabaje de una forma correlacionada y no por bloques disjuntos, dispersos o amontonados como se ha venido haciendo hasta ahora. Este problema considero es de los más importantes que ha caracterizado al sistema educativo costarricense, los docentes de las diversas materias y los contenidos mismos se han trabajado de manera dispersa y cada profesor por su camino sin que exista una actitud dialógica con otros colegas, con una transversalidad difícil de constatar o en muchas ocasiones desde el egoísmo de cada especialidad.

     Si bien, la propuesta de ejes transversales y el enfoque de proyectos no tienen tanto tiempo de haber sido contemplados en el planteamiento curricular y pedagógico actual, es importante rescatar el enfoque que se realiza de centralización en el estudiante, que vela por un desarrollo secuencial y bien organizado para propiciar el aprendizaje significativo de los educandos. 

     Entre otros puntos, se vela por que las situaciones acerquen al estudiante al mundo real, a la investigación y que exista ante todo un ejercicio crítico y de reflexión, donde haya un nivel de significatividad, con conexiones entre el contexto escolar, lo laboral, lo familiar, lo social y la vida misma.

    Las referencias hacia un currículum tradicional fragmentado y un sistema educativo que se limita a producir bloques inconexos de información parecen tener eco incluso cuando se habla de ejes transversales, la pedagogía de la complejidad propone un análisis del ser humano como sujeto histórico, social, psíquico, cultural y biológico. El currículum no puede quedar aislado de esta concepción de individuo.

    En mi opinión, el primer cambio no vendrá de una reforma propuesta por políticos, sino que será producto del pensamiento reflexivo de docentes comprometidos con el ejercicio de la profesión. No se trata de reformular metáforas pues eso queda en lo teórico y en los artículos académicos, lo cual no está mal, pero se trata de capacitar a la población docente que actualmente está en ejercicio y forjar a las nuevas generaciones de profesores para que la renovación educativa sea posible, continua y viable.

     La educación integral se desarrolla en un marco de coherencia entre el currículum de base y la conexión de objetivos que establece el docente dentro del abordaje unificado (entiéndase correlacionado y que permita trabajar la transversalidad integralmente), dicha propuesta de educación integral se opone a lo fragmentario que implica el abordaje de cada materia o disciplina por separado. La conexión entre los nuevos conceptos es gradual y continua, haciendo del abordaje curricular un hecho democratizador. 

     Cuando se habla de igualdad en educación y de leyes que garantizan dicha igualdad habría que empezar a cuestionarse ¿A qué tipo de igualdad nos referimos? Pues si se trata de la igualdad en el amplio sentido, habría que admitir que este concepto quedaría relegado a la teoría y no a la aplicación, entonces la igualdad va más enfocada a una cuestión de acceso, lo cuál también sería muy discutible, tal vez a una igualdad de oportunidades, pero no una igualdad real, donde las condiciones de enseñanza que se le dan a un joven en algún colegio de San José sean las mismas que reciben los jóvenes en Talamanca. 

     Esta realidad a mi modo de ver, implica entonces un distanciamiento final en términos de calidad de la enseñanza y por ende una problemática presente en el sistema educativo actual. ¿Se pueden solventar las carencias del sistema con una aplicación integral, coherente y por demás estratégicamente bien organizada del currículum por parte de la planta docente? Esto es sin duda un desafío y al mismo tiempo uno de los debates que podrían resultar más apasionantes de desarrollar pensando en el estudio de los climas propiciados para la enseñanza secundaria en los diversos centros educativos costarricenses.

miércoles, 30 de octubre de 2013

Diferencias individuales, inclusión y necesidades especiales (memoria, discalculia, dislexia).


Posibles problemas.
• Dislexia (escritura)
• Discalculia (matemática)
• Tartamudez (expresión oral, todas las materias, idiomas)
• Problemas de memoria (todas las materias)
• Problemas de lenguaje (español, idiomas, todas las materias)
• Debilidad visual (todas las materias)
• Debilidad auditiva (todas las materias)

Discapacidad de aprendizaje 
La discapacidad de aprendizaje es aquella en la que el individuo posee una inteligencia dentro de la media, pero cuyo rendimiento académico se muestra significativamente retrasado. (Deutsch, 2003. p, 134)

Características clave de las definiciones de las discapacidades de aprendizaje  (Deutsch, 2003. p, 139)

Los niveles de inteligencia están dentro de lo normal.

Una discrepancia significativa entre el rendimiento académico y el potencial esperado.

No ha sido causado por otros factores, tales como las diferencias culturales, las oportunidades educativas, la pobreza u otras discapacidades: la cláusula de exclusión.

Se manifiesta en áreas relacionadas con el lenguaje, tales como la comunicación, el lenguaje escrito o la lectura.

Problemas intrínsecos al individuo que comprenden el sistema nervioso central, déficits específicos en el procesamiento de la información o la capacidad para aprender.

Los problemas de aprendizaje específicos y confinados a una o dos áreas cognitivas.

Dislexia: Capacidad de leer muy dañada; ausada probablemente por una disfunción en el sistema nervioso central. (Deutsch, 2003. p, 137)

Disgrafía: capacidad de escribir severamente dañada; causada probablemente por una disfunción en el sistema nervioso central. (Deutsch, 2003. p, 140)

Discalculia: Capacidad de calcular o desarrollar funciones matemáticas severamente dañada; causada probablemente por una disfunción en el sistema nervioso central. (Deutsch, 2003. p, 140)

Hiperactividad: Capacidad dañada para sentarse o concentrarse durante largos periodos de tiempo. (Deutsch, 2003. p, 141)

Impulsividad: Capacidad dañada para controlar la conducta propia. (Deutsch, 2003. p, 141)

Lateralidad: preferencia en el uso, bien del lado derecho del cuerpo o del izquierdo, en las respuestas motoras del individuo. Algunos expertos creen que el dominio mixto o la confusión lateral se asocia con una pobre actuación lectora (Deutsch, 2003. p, 142)

Discapacidad del habla y del lenguaje 

Área Habla - Lenguaje 

Características 

Habla

Comete errores inapropiados para su edad de manera consecuente.
Muestra interrupciones en la fluidez o ritmo del discurso (repeticiones, prolongaciones, entre otras)

Tiene una baja calidad de voz o muestra un tono inapropiado.

El tono es excesivamente grave o agudo.

Lenguaje
Es incapaz de seguir instrucciones verbales
Es incapaz de aunar letras y sonidos
Utiliza un vocabulario inadecuado
Demuestra una formación de conceptos pobre
Tiene dificultades para expresar mensajes o conversar con otros
Tiene dificultades para expresar necesidades personales

Distinción entre discapacidades del lenguaje y diferencias de lenguaje
Discapacidades de lenguaje Diferencias en el lenguaje
Muestra problemas en la comprensión y expresión de mensajes orales. Posee acento y/o  uso de un dialecto le impide comunicarse adecuadamente.
Tiene limitada su capacidad para interpretar las claves no verbales. Utiliza e interpreta claves no verbales (expresión facial, los gestos, la proximidad física o postura)que afectan la comunicación.

Tiene dificultades para comunicarse con los miembros de su propio entorno cultural. Utiliza el lenguaje en forma eficaz para comunicarse con los miembros de su propio grupo cultural.

Tiene dificultades para comprender y formar estructuras gramaticales. Tiene las mismas habilidades cognitivas que el resto de sus compañeros para aprender la lengua.

Presenta una incapacidad para responder a las expectativas que el centro educativo tiene sobre el desarrollo de su lenguaje. En casa emplea una lengua que no responde a las expectativas que se tienen en la escuela.

Según Zina Yzquierdo McLean, Departamento de Educación Especial, Universidad de Vanderbilt, 1999.  (Deutsch, 2003. p, 104)

Discapacidad
Habla Déficit de la producción del lenguaje oral.

Voz Problemas en la producción de lenguaje oral, que tienen que ver con el tono, el volumen y/o la resonancia de la voz.

Articulación Producción anormal de los sonidos.

Fluidez Interrupción brusca del ritmo o la tasa de producción de las palabras en una frase.

Lenguaje Desarrollo retrasado o desviado de la comprensión y del uso de los símbolos que sirven para expresar o recibir ideas, tanto orales como escritas.

Forma Déficit en el uso de las reglas que guían el lenguaje, las estructuras lingüísticas, las formas verbales y otros elementos que proporcionan el significado del mensaje.

Contenido Incapacidad para comprender o transmitir correctamente el mensaje, las palabras o las frases.

Uso Incapacidad para utilizar el lenguaje apropiado en cada contexto social
 (Deutsch, 2003. p, 203)


La dislexia
Las principales disfuncionalidades que se constatan están: confusión e inversión de letras los cuales no tienen un significado patológico según H. Ouillon en(Boltanski 1977, p 314), confusión en la configuración espacial de las palabras y cambio por letras vecinas como son el caso de “m” y “n”; “d” y “b”, “b”, “q” y “p”, “n” y “u”.

Además puede darse el cambio silábico, por ejemplo: “pre” y “per”, letras o sílabas que se saltan en una palabra: “Pasear”, “pasra”, “amar”, “anar” incluso errores de tipo fonético en la diferenciación de sonidos cercanos f y v, t y d, o sonidos complejos.

La persona tiene dificultad y alcanza a elegir el sonido correcto, en ocasiones remplaza o elimina del todo palabras dependiendo del contexto,  de forma tal que las palabras y las frases se convierten en algo incomprensible.

A estas dificultades podemos agregar las dificultades propias de cada lengua, su escritura y su ortografía además de formas irregulares y excepciones. En ese sentido el aprendizaje de la ortografía va ligado al aprendizaje de la lectura.

Un punto de confluencia en los errores se da cuando coinciden inversiones, confusión de la idea, faltas ortográficas propiamente, faltas gramaticales, faltas de uso y de contexto, errores de división silábica, confusión de homófonos y otros que se manifiestan en los dictados y redacciones.

Las deficiencias en la lectura se demarcan y muchas veces se alude a una dislexia sin que haya existido un diagnóstico médico o una valoración de por medio. Dislexia viene del la etimología griega dis (que significa difícil) y lexis (que significa palabra), la dislexia viene acompañada de la disortografía “ortho” (derecho, bien), graphein ( escritura) y se considera esencialmente un problema de la etapa escolar incial e intermedia.

Según este autor, cerca del 85 por ciento de los niños (entre 5 y 6 años) llegan a leer sin dificultad independientemente del método que se aplique, los demás no llegan a hacerlo o lo hacen con muchas dificultades en los dos o tres años siguientes. La lectura que llegan a desarrollar es muy lenta y cortada en esencia por un coeficiente que puede ser más bajo, debilidades visuales no detectadas, o casos donde por enfermedad la asistencia a la escuela fue muy irregular, el cambio constante de método pedagógico es también contraproducente en el estudiante y frustra los intentos y la motivación que este tiene por descubrir el mundo.

Métodos de reeducación
Al hablar de dislexia se habla de falta de aptitud para, la forma de trabajar es decodificando el lenguaje de manera progresiva con automatismos y entrenamientos que lleven al disléxico a hacer las cosas por defecto.

Antes de empezar con cualquier tarea de reeducación hay que explicarle a la persona que si la lectura le es difícil no es directamente su culpa y motivarlo con que haciendo los ejercicios podrá leer y expresar como los demás.

Los padres deben colaborar en forma conjunta en el hogar, sin esperar progresos espectaculares de la noche a la mañana es un trabajo a largo plazo y se solicitará a los docentes su colaboración.

El estudiante debe afrontar el compromiso de superar su dislexia, el reeducador o reeducadora deben saber que no hay posibilidad de éxito si el estudiante no actúa en completa libertad y con disposición.

Este trabajo de motivación debe ser retomado constantemente en el proceso, se valorarán los avances y se motiva al estudiante a continuar. Los medios por utilizar varían pero el enfoque pedagógico a seguir es multisensorial, simplificado e individual.

El estudiante con dislexia es incapaz de aprender a leer a partir de vista y oído como los demás, debe crear conexiones entre los signos escritos y el lenguaje hablado, estas asociaciones sólo son posibles si se hecha mano de todos los recursos y sentidos existentes.

Se habla de nemotécnicos y juegos de estimulación, la idea es no limitarse al oído y la vista.

En primera instancia se comenzará por la distinción de las letras confundidas  “m” y “n”; “d” y “b”, “b”, “q” y “p”, “n” y “u” primero en mayúsculas y con colores distintos, se jugará con la forma de la grafía y rasgos que el estudiante pueda asimilar como “la  b está embarazada y la m tiene tres patas”, se trabaja la pronunciación detallada y reiterada de cada letra, remarcando la posición de los labios, el sonido que hacen y se invita al estudiante a pronunciar y sentir las letras. 

También se marcan las letras en papeles de diferentes texturas y colores para que el estudiante las recorte, acto seguido se invita a identificar cada una por su pronunciación, la vibración de las cuerdas vocales, a separarlas según la posición de los labios y a diferenciarlas. Luego se pide al estudiante que reconozca las palabras donde se encuentran esas letras de entre varios grupos de palabras.

La idea de este tipo de ejercicios es reforzar los mecanismos de lectoescritura, para evitar los choques antes de la adquisición de automatismos la enseñanza debe simplificarse al máximo, primero será el estudio de letras, luego de sílabas, después palabras y finalmente las frases simples.

El desarrollo de estas sesiones supone un clima de confianza, ningún objeto debe recordar el salón de clases para evitar el rechazo escolar, sin libros, sin cuadernos, sin pupitres, además hay que recordar que el trabajo es individual.
Se omitirá toda regla gramatical para alcanzar el automatismo por etapas y sin presión. La enseñanza de reeducación buscará facilitar la corrección , a diferencia de las clases tradicionales o las clases de reforzamiento, donde se mezclan alumnos de varias características.

En este proceso se desaconsejan las pruebas escritas en el sistema escolar, ya que estas sólo recrean un ambiente de tensión, fatiga y angustia inútiles para los fines que persigue la reeducación del alumno.

Algunos métodos reeducativos para la dislexia:

Método Borel-Maisonny: consiste en darle poca importancia a la escritura en un principio, se privilegia la base fonética y se pone atención a los gestos para la posterior asociación signo-escrito-sonido (pronunciación)

La reeducación empieza por la identificación del sonido de todas las letras, las vocales normalmente se escriben con rojo y las consonantes en azul. Si existen confusiones hay ejercicios particulares de seriación consonante-vocal donde se colocan frente a frente, una vez superada esa etapa se pasa a la seriación de tres letras conservando la misma  vocal al final cla, fra,gra,pra …  además de insistir con juegos de lectura que involucren diptongos y terminaciones similares.

Método Claude Chassagny: este método contrariamente al anterior, privilegia lo escrito en un principio y aborda la escritura desde un acercamiento fonético, el reeducador crea el nexo entre lo oral y lo escrito, invitándolo a expresarse y recrear un lenguaje interior, que responda a su propia lingüística.


Bibliografía
Deutsch Smith, Deborah (2003) Bases Psicopedagógicas de la Educación Especial. Pearson Educación S.A. Madrid: España

Boltanski, Etienne (1977) L’enfance handicapée. Privat. Toulousse: France.

miércoles, 16 de octubre de 2013

Retos del contexto escolar

Concepciones Diversas (III Parte)


Educador: Alejandro León Avelar





     La sana convivencia en el contexto escolar supone una revaloración de los alcances disciplinarios y de los procesos de socialización que intervienen en el contexto escolar y fuera de él. La disciplina se ha confundido tradicionalmente con el acatamiento de reglas y el sometimiento del estudiante a las indicaciones lineales del profesor, de esta forma alguien callado y obediente suele o solía ser considerado el obediente o disciplinado de la clase. Sin embargo habría que cuestionarse en la práctica si realmente este alumno dócil o pasivo es sinónimo de disciplina o si por el contrario, existen límites que pueden o no ser inculcados desde antes en la misma familia y la sociedad.

     Muchos padres de familia se preguntan por qué los hijos hacen lo que quieren y en ese contexto de responsabilidades compartidas, lo más fácil es echarle la culpa a la institución educativa y a los docentes, sin contemplar que ellos los dejan hacer en el hogar, que no suele haber consecuencias de un mal comportamiento, suele haber una gratificación hacia las conductas de los hijos, se les da todo a cambio de nada y primordialmente no se les enseña la diferencia entre derechos, privilegios y responsabilidades, no sería sensato dejar toda la responsabilidad a la familia, pero sí es cierto que esta tiene un impacto considerable en la formación de los hijos.

     Ante este panorama, pareciera normal la falta de control del docente sobre el grupo y el manejo de límites sean dos de los temas que más inquietan a los educadores. Se genera en el contexto áulico una cierta frustración primordialmente porque no existe un contrato de aprendizaje previo en el que alumnos y el docente se ponen de acuerdo sobre los compromisos a cumplir por ambas partes y cuál será el ambiente que favorecerá el desarrollo de las actividades, ni existe una preocupación hacia la formación integral de los estudiantes, en múltiples ocasiones se espera que el estudiante sea un receptor pasivo de informaciones cuando este ni siquiera tiene en claro cuál es el objetivo de la dinámica que está ejecutándose. Si estas situaciones descontextualizadas se plantearan en términos de una destreza grupal que se debe alcanzar y los estudiantes son involucrados en el proceso podríamos pensar en una disminución significativa en los casos de indisciplina y eventualmente, en que el docente podría canalizar mejor las energías en la resolución de conflictos específicos que se dieran en el interior del grupo o entre pares.

     Hablar de indisciplina y convivencia nos conduce al segundo punto medular de esta síntesis, el fenómeno bullying que consiste en intimidar y ejercer conductas agresivas sobre otras personas (esencialmente los pares) para dañar física o mentalmente a fin de ganar dominio o control sobre la otra persona. El bullying se ha practicado desde tiempos remotos, aunque la terminología viene de los años 70 en EEUU. No es exclusivo de ninguna edad aunque se privilegia en los años escolares. Dentro de los perfiles de agresores o víctimas no hay distinción entre hombres y mujeres. Una característica de este fenómeno es el silencio que guardan tanto víctimas como observadores, quienes temen que la agresión pueda darse en contra de ellos si intervienen en el conflicto o denuncian. 

     Una buena pregunta es si el bullying opera sólo de manera física, a lo cual deberíamos extender a dominios como el psicológico pasando por lo verbal o inclusive el cyberbullying con la expansión de las nuevas tecnologías. El fenómeno bullying hoy por hoy es una realidad social que sólo puede ser combatido si se educa para aprender a crecer en sociedad, con tolerancia y respeto a la diversidad. Educar en el contexto actual es un desafío pero ante todo una oportunidad única para autoridades escolares y padres de familia, no se trata de fisionar esfuerzos y actuar por separado sino de unificar acciones. Como docentes nuestra labor tiene muchos alcances que van desde el manejo de la frustración y fortalecer la comprensión y el autocontrol, pero cualquier esfuerzo da mejores resultados si se incluye a la familia.

     Es importante entonces que como docentes conozcamos los protocolos existentes en el Ministerio de Educación Pública para poder enfrentar los posibles casos de bullying y matonismo dentro de las aulas, los diversos niveles de intervención a saber: primaria, secundaria y terciaria, que llevarán implícitas acciones como informar y encargarse de cualquier suceso, diseñar estrategias y participar en la resolución de conflictos, fomentar el debate y la sensibilización entre el alumnado y la comunidad en general, además el docente debe incluir el tema del acoso como punto a tratar en reuniones, proponer técnicas y dedicarse a la supervisión y a la atención de víctimas.

     Otro aspecto a tomar en cuenta para los docentes es el saber qué tipo de recomendaciones dar a los padres de familia, como el demostrar amor a pesar de desaprobar la conducta pasiva del hijo o de la hija, el buscar apoyo en autoridades y canalizar las conductas hacia actividades no agresivas. El docente debería hacer énfasis en dos puntos: la comunicación y la confianza, más que un sermón lo que necesitan los jóvenes es ser escuchados y contar con alguien en quien confiar, además se recomienda que los padres de familia estén atentos a:

1) Presencia de lesiones físicas, pérdida o rotura de pertenencias.
2) Cambios de humor repentinos inusuales. 
3) Tristeza o síntomas de depresión. 
4) Aislarse, no socializar de forma acostumbrada. 
5) Descenso en el rendimiento escolar. 
6) Miedo de asistir a clase o excusas para faltar. 
7) Síntomas psicosomáticos (vómitos, dolores abdominales) 

     Los docentes por su parte deben identificar tanto a la víctima y el agresor. Si ya se ha detectado a la víctima se preguntará a los padres si el niño o joven presenta dificultad para conciliar el sueño, si presenta falta de apetito, desgano u apatía por las actividades que normalmente el estudiante realiza con regularidad. También se indagará si tiene, dolores en el estómago, el pecho, de cabeza, náuseas y vómitos, llanto constante, estos podrían ser indicadores reveladores de una conducta reincidente. 

     La observación del docente se vuelve entonces necesaria en tanto es imprescindible el monitoreo de sus estudiantes, en los recreos y otros momentos que pudieran prestarse para el acoso o amedrentamiento de los agresores hacia las víctimas. En las paredes de los baños, en los pupitres o en los cuadernos podría haber rasgos reveladores de violencia, como mensajes, amenazas o dibujos despectivos.

     La idea es hablar con los compañeros de clase más cercanos de los estudiantes (acosador y víctima), los cuales pueden dar información valiosa, los testigos de la agresión suelen guardar silencio para que la agresión no se vuelva contra ellos y el docente debería partir de esa premisa, además se debe tener en claro que tanto el agresor como la victima sufren y por lo tanto necesitan ser atendidos y tratados con la ayuda de especialistas, las primeras instancias si la institución educativa cuenta con ellos son: orientadores y psicopedagogos con experiencia en el trato de casos similares. 

     Ante todo, debe primar un esfuerzo para la comunicación efectiva y el docente debe ser un mediador, no tomar partido por la víctima. Se debe propiciar el respeto y el trato cordial siempre en su grupo y entre compañeros. Los alumnos interiorizan las malas actitudes y son muy propensos a reproducir patrones vistos. 

     Consideremos en tercera instancia, la necesidad imperiosa de fomentar una visión ética e integral de sexualidad en la sociedad a partir de nuestro quehacer docente. La sexualidad se comprende en sus dimensiones, a saber: biológica, psicológica y dialógica.

     Si como docentes pensamos en nuestra materia prima (los estudiantes) y la visión que muchas veces les venden los medios y hasta la publicidad sobre la sexualidad, es fácil comprender que para los adolescentes no hay tiempo para la toma de conciencia, además el hoy se trata de una época de desesperanza donde las oportunidades ya no son las que se predicaban antes, muy de la mano con lo que propone la postmodernidad, así entenderemos que la sexualidad es concebida meramente como el sexo o los momentos de coito.

     Lo social, lo afectivo, lo relacional, el conocimiento del cuerpo y los sentimientos que pasan de la individualidad del yo a la comprensión de la segunda persona, para un entendimiento del “nosotros”, en todo este proceso prima el conocimiento de los cuerpos y la responsabilidad de los individuos.

     Finalmente, no se deslindan entonces de la parte autónoma la racionalidad, la conciencia, la libertad y la responsabilidad dentro de la concepción de una sexualidad integral en el individuo. Es decir, no podríamos abordar la sexualidad si no se comprenden áreas como lo físico, lo cognitivo, lo emocional, lo social y hasta lo espiritual. Si no entendemos la sexualidad en todas sus dimensiones y se ayuda a que los estudiantes comprendan los valores estaremos promoviendo un sistema desarticulado, superficial y carente de humanismo, carente de sensibilidad y sensibilización en los individuos, no muy alejado de lo que ocurre con la disciplina o fenómenos como el matonismo.

domingo, 15 de septiembre de 2013

Entre lo moderno y postmoderno

Concepciones diversas (II Parte)
    Educador: Alejandro León Avelar



     La modernidad como la postmodernidad en tanto que movimientos filosóficos van a estar presentes en los sistemas educativos latinoamericanos modernos, los cuales funcionarán como una especie de receptores híbridos de ideas provenientes de estos movimientos, tal vez distantes por mucho a las realidades como ocurrieron en Europa o a la norteamericana.

     Mientras en la modernidad la idea en educación era crear percepciones comunes acerca del mundo y del cómo actuar en el, bajo la concepción postmodernista se impone la tecnología a lo humano, el rol del docente no tiene más el sentido que tenía durante el discurso moderno, en general en educación se predicará el triunfo de la tecnología y un cambio significativo en la dinámica pedagógica.

     El docente pasa en la postmodernidad de ser aquel que todo lo sabe a un mero intermediario, a veces hasta cuestionado, tal vez menos valorado que en antaño, el conocimiento está en otras partes, el educador deja de detentarlo en forma exclusiva, pero también existirá en la postmodernidad mayor sensibilidad hacia las diferencias, en general el saber circula más rápido, existe mucha información y la ventaja radica en el acceso que tengan los individuos a dicha información, ejemplo de esto lo vemos a diario con el Internet y las redes sociales entre los jóvenes, donde se difunde una cantidad impresionante de informaciones a diario y estos las accesan prácticamente en tiempo real, el valor de la información adquiere un carácter fundamental y diferenciado de la acumulación de saberes para la vida que se promovían desde la modernidad.

     Nuestros sistemas educativos latinoamericanos no han superado del todo la modernidad, pero la influencia postmoderna es inevitable. Mientras el docente sigue preparando su clase en función del libro de texto, el adolescente ha vivido inmerso en lo multimedia: palabra, sonido, imagen, alcance de lugares remotos y posibilidades casi ilimitadas. De esto surge entonces una pregunta fundamental: ¿estamos los docentes preparados realmente para atender las necesidades de ese alumno tecnológico-digital? 

     En una visión más de corte eurocentrista, la modernidad expresaba un sentido triunfalista de la razón, se privilegiaba al sujeto en democracia, mediante la ciencia se desmitifica la religión. Para los sujetos racionales la ciencia era clave en el entendimiento de la naturaleza y del cuerpo, además esta repercutía en el nivel político y en la democracia. Predecir el comportamiento de la naturaleza es descubrir la sociedad caracterizada por la racionalidad. La racionalidad es lo único que define el orden y la sociedad estará fragmentada, siempre leída en relación de caos. El ser humano es leído desde la complejidad y la alteridad-otredad.

     La Racionalidad consiste entonces en reconocer al ser humano como un ser educable y muy de la mano con lo que establece el Efecto Pigmalión (lo influenciable, sobre las otras personas), con la capacidad de transformar su condición natural en una condición educable, el maestro es capaz de transformar de manera progresiva la condición natural de sus estudiantes.

     Ambos movimientos son una manera diferente de entender el mundo y por ende, son formas distintas de pensar la educación; el paradigma hermenéutico que propone una mirada particular en el proceso educativo en medio de la discusión contra el paradigma crítico tecnológico, hay una distancia entre lo que se concibe y lo que se lleva a la práctica.

     Zygmunt Bauman por su parte propone la racionalidad líquida, el ser humano se hace de aciertos y equivocaciones. Existen diferencias a pesar de la otredad y se parte de la racionalidad para crear cultura. El síndrome de la impaciencia en la sociedad estará plagado de una inminente necesidad de buscar atajos, ahorrar tiempo, obtener atajos y obtener gratificaciones, todo esto como señala Bauman lleva a concebir la educación más como producto que como proceso.

     La modernidad líquida rechaza el compromiso, la lealtad absoluta y los largos plazos. Baumman rescata una cierta alegría por el deshacerse de las cosas (aspecto que podemos constatar en la sociedad de consumo y sus hábitos, cuando lo que ya no es la última moda simplemente se desecha). Este autor menciona que en el caso del consumismo ya no se trata solamente de la acumulación, sino del breve disfrute de los objetos.

     Bajo esta perspectiva, la postmodernidad revalorará aspectos como la memoria, cuando todo es cambiante y la única constante precisamente es el cambio, en ese contexto como lo señala Baumman, el aprendizaje está condenado a ser una “búsqueda de objetos esquivos” y tal vez lo principal de esta reflexión, es que el alumno no se siente atraído cuando lo que le estamos brindando en las aulas es un algo completamente descontextualizado de la realidad, innecesario, o cuando menos inútil ante sus ojos en el futuro inmediato, el alumno muy posiblemente no estará preocupado por su formación integral, sino por el aquí y ahora inmediatos, por el ya salir de eso que lo agobia.

      Tal vez es donde la educación pasa a ser vista por los estudiantes como ese “mal necesario” y se sostiene por la finalidad de las certificaciones y títulos que respalden a esa persona en sociedad, no como entidad formadora y de valores, sino como una máquina donde después de un cierto tiempo saldrá un producto. En ese contexto pasa lo que en ocasiones se menciona en los colegios y hasta en la universidad: el estudiante pasó por las aulas, pero nada quedó en él, no hay criticidad, todo queda relegado a ser un elemento más del sistema.  

     Con el siglo XVII en Europa se dará el cuestionamiento si el “indio” era persona y si su calidad de persona era similar a la del europeo (es decir, la aceptación de la calidad de persona no implicaba una igualdad real, se podía ser “persona” de niveles inferiores), de cualquier forma, se pasa de la concepción de bárbaro a la concepción de civilizado pero siempre se descubrirá América Latina en función de Europa. 

     Se comienza entonces con los discursos de inclusión educativa, alteridad y multiculturalidad, en general no hay una educación sino múltiples formas de educar y conviene cuestionarse cuál es el lugar del docente entre la modernidad y la postmodernidad, el de formadores o el de reproductores del status quo versus la  visión de mediadores, facilitadores y promotores de la educación, ¿cuál es la razón de ser?, ¿dónde queda lo formativo y lo integral?

     La pregunta que queda es cuál es el lugar del educador cuando no se le contempla como formador. Actualmente podríamos hablar de versiones y nadie tiene el conocimiento completo. El discurso postmoderno no transforma las brechas de la desigualdad, lo que lleva a un diálogo con el tipo de experiencia. En general se tenía la premisa que a mayor escolaridad mejor  condición económica. ¿Cómo se educa y para qué se educa entonces si objetivos básicos no serían alcanzados de todas maneras?

      En América Latina se podría hablar de una versión, al principio de esta síntesis se propuso la idea de “híbrido”  que no alcanza al nivel de desarrollo europeo, pero que por su contexto político particular y las características propias de nuestras naciones tiende hacia las perspectivas globales.

martes, 13 de agosto de 2013

Entre teóricos y teorías de la educación

Concepciones diversas (I Parte)  


Educador: Alejandro León Avelar

    El distinguir la educación como proceso y como sistema implica conceptualizar al sujeto dentro de un acto comunicativo. Si partimos de la perspectiva sistémica, tendremos que aceptar repercusiones globales, cuyos alcances se reflejan en nuestro sistema educativo actual. En el sentido sistémico, el estudiante se ve sometido a una serie de insumos y se espera la obtención de un producto final, bajo esta concepción referirse a educación integral puede significar promover una educación en función del sistema mismo y sus fines, los cuales en ocasiones terminan siendo una estadística más. Además, la obligatoriedad de la educación y su carácter gratuito no determinan de ninguna manera criterios sobre la calidad ni la formación con igualdad de oportunidades. Por el contrario, si enfocamos la educación como proceso podríamos esperar una orientación en la preparación del individuo para la vida, en armonía con una visión de mundo donde el individuo es partícipe activo de la sociedad en democracia, es decir, con una perspectiva arraigada de lo social y lo humano, no totalmente desconectada del rol económico y político que exigen los tiempos modernos en que está inserto, pero sí centrada más en el individuo como tal, no sólo como un elemento del sistema sino en completo respeto a su individualidad y al rol que ese estudiante-ser humano logrará en sociedad como partícipe activo de la misma.

     Educar se plantea como el acto comunicativo por excelencia, como proceso de humanización de los individuos, donde las interacciones privilegian una escala de valores que dimensionan y proyectan la cultura dominante para que esta sobreviva. En ese sentido, como docentes no podemos pretender encontrar estudiantes en las aulas que sean como la expresión latina lo sugiere “tabulas rasas” sino que ya tendrán una serie de valores y concepciones que la misma sociedad les ha ayudado a construir en torno a ella. Como acto de comunicación, la educación es ante todo un hecho social y sea la educación considerada en el contexto formal o no formal las relaciones superan el esquema básico conocido (emisor, canal, receptor) las interacciones por parte de los estudiantes exigen entonces una necesidad dialógica y de constante bidireccionalidad e intercambio en los flujos del proceso a fin de lograr la construcción adecuada del aprendizaje. Por otra parte, la acción reguladora de la educación implica una serie de resultados que se plantean no sólo en el interior de las instituciones educativas, sino en los mismos sistemas educativos nacionales e internacionales (por ejemplo, el rendimiento de los países en las Pruebas PISA). Para comprender al sujeto educativo dentro de un sistema, primeramente se establece la premisa que todos somos educables por naturaleza (lo que nos llevaría a  pensar en un sistema utópico sin exclusión), pero ese principio no garantiza una igualdad real, ni un acceso a la educación para todos como se sugirió con anterioridad. 

     Comprender las deficiencias y las fortalezas entre discurso educativo y práctica sería más fácil si entendemos la evolución de la educación y las influencias o aportes que hemos tenido de cada teoría o grupo de teorías que le han dado aportes importantes, como se verá a continuación.

     En la modernidad contamos con ideas de pensadores célebres como Rousseau, Pestalozzi, Fröbel, Herbart. Con el Enciclopedismo se dará una crítica la razón anticuada como fuente de errores y de desigualdad entre los seres humanos, esto implicará un retorno hacia lo natural y la valoración de las emociones íntimas, la verdad intuitiva y la búsqueda de la felicidad. Para Rousseau, el hombre es bueno por naturaleza y es la sociedad la que lo pervierte. Con Pestalozzi se buscará el desarrollo de las facultades físicas que conlleven a la formación moral, se habla entonces de dimensión práctica con sentido social, es decir enfocada hacia el pueblo. Fröbel llevó a la práctica su concepción idealista de la naturaleza humana, la educación integral y la implementación de materiales específicos para niños, se contempla la especificidad de la estimulación del niño (lo que actualmente se concibe como el jardín de niños en nuestros sistemas) y el valor del juego como elemento de aprendizaje, conceptos que serán retomados por Dewey en la propuesta de Escuela Nueva. 

     En lo que se ha demarcado como el origen de las teorías didactistas, Herbart se dedicará a construir una pedagogía científica, fundamentada primordialmente desde la psicología y la filosofía. Estos primeros aportes van a nutrir la educación y comenzará a darse a partir de estos pensadores una concepción pedagógica basada en principios científicos, no sólo para la formación de los hombres, sino para la búsqueda del bienestar social, se piensa entonces en los fines de la educación.

     Con el experimentalismo y el cientificismo de Dewey será el turno de la Escuela Nueva que propone una sistematización pedagógica y con esto un cambio en la educación de los jóvenes, el cambio principal será que se concibe al alumno como centro de cualquier acción desarrollada en la escuela. Se sugiere la apropiación del entorno a partir de las experiencias vividas en la escuela para que el niño aprenda a vivir en el mundo real. Estos principios innovadores impregnarían a muchos pensadores a nivel mundial, en Costa Rica la educadora Emma Gamboa proyectó los pensamientos de esta corriente y sus ideas siguen muy presentes por ejemplo en las escuelas laboratorio que mantienen la idea de teoría y práctica a partir de la implementación del método científico, con la escuela nueva se busca entonces dar un nuevo sentido a la educación concebida hasta entonces.

     En la corriente antiautoritaria se distinguen las ideas de Tolstoi, Robin, Ferrer Guardia y Neill en Summerhill apoyadas en hechos como el Mayo francés de 1968, que invitaron a un replanteamiento sobre el sentido de la educación conocida hasta el momento. La educación anarquista por su parte, vela por la defensa de la libertad para educarse y por que la educación sea integral, racional, libertaria y mixta. Es concebida como una educación para lo nuevo en busca de la autorregulación y el autogobierno. Para Rogers la educación debe ser centrada en el alumno de forma tal que el aprendizaje es significativo para el alumno cuando este tiene claros los objetivos que se persiguen y Neill agregaría a esta postura el planteo de la libertad personal contra la represión de las instituciones sociales. Ferrer Guardia plantea la necesidad de librar a los niños de la ignorancia a partir de parámetros científicos. La corriente anarquista persigue los ideales utópico, socialista y libertario donde el compromiso con la libertad no debe ser confundido con libertinaje, sino que se entiende para la propia capacitación del individuo. Por su parte Freinet con su pedagogía institucional pone un interés especial en las relaciones humanas y propone que la libertad es el punto de partida para todo, así se concibe un respeto absoluto por los intereses del niño y el derecho de este a organizarse sin una organización impuesta por los adultos y  a la autogestión. Como educadores, es importante comprender también estas posturas e identificar posibles influencias que se hayan dado en nuestro país, especialmente en el modelo educativo que propongan algunas instituciones privadas.

     Las teorías de la desescolarización se fundan sobre el optimismo resultante de la incorporación de las nuevas tecnologías aunque también se proponen una serie de perspectivas e interrogantes como lo constituye el derecho a educar a los propios hijos por encima de la propuesta ofrecida por las autoridades nacionales (entiéndase, los ministerios de educación nacionales), dentro de las alternativas globales de educación surge la inquietud sobre los límites que impone el mismo sistema educativo, ya que muchos podrían sustentar el argumento que no se debería encargar a los estados la misión de educar. La desescolarización propone un énfasis sobre los saberes prácticos, pero también un eterno dilema sobre la optimización y alcance en la formación de las diversas áreas del conocimiento, así como de posibles vacíos que se dejen y su regulación. Al menos para los años de base se han sustentado valiosas experiencias en el marco de la desescolarización y en países como Estados Unidos es posible presentar un examen de acreditación antes de la universidad para quien opte por este sistema (en Costa Rica podríamos pensar que es posible la desescolarización, en tanto se acrediten los niveles en educación abierta, por ejemplo: el bachillerato por madurez), los principales exponentes de estas teorías son I. Illich , E. Reimer, P. Gooddman y E. Faure, en la actualidad muchas de las propuesta educativas perseguidas por la desescolarización se han seguido con la proyección de Internet y la difusión de programas de educación en línea.

     Las teorías marxistas se fundan a partir de los pensamientos de Marx y Engels, donde se contempla una educación dentro de un sistema de producción particular, esto es la adecuación de la educación a los fines particulares de la sociedad como lo propone Makarenko. Es sabido que actualmente el emprendimiento de la Educación Técnica (en Costa Rica podríamos pensar en las propuestas de los Colegios Técnicos y Vocacionales) se postula a partir de las ideas de Antón Makarenko sobre la idea de arraigar. El emprendimiento puede llevar al cooperativismo y al desarrollo de los grupos donde se ha manejado que el todo no es mayor que las partes y posturas como la de Sujomlinski y Suchodolsky se preocupan por la persona y sus valores. Para Bordieu y Passeron la legitimación del sistema escolar radica en la reproducción de las clases sociales.

     Finalmente, dentro de  las teorías personalistas Scheller propone a la persona humana como el soporte de los valores morales. Para Mounier la persona es un ser que subsiste a una jerarquía de valores en la que el trabajo humano personaliza el mundo y lo transforma, la intervención permite un proceso de maduración en el individuo. Como latinoamericanista, a Paulo Freire se le contempla también dentro de estas teorías aunque habría que hacer la salvaguarda que desde otros marcos de referencia se le ha incluido también en la perspectiva marxista, “La Pedagogía del Oprimido” y “Las Cartas a Quien Desea Enseñar” de Freire son el ejemplo de ese ideal por ayudar a las clases más desposeídas de Brasil. Las teorías personalistas van a hacer énfasis en el valor de la persona y en la necesidad del ser humano en completar su construcción personal. 

    El análisis y la comprensión de estas teorías repercutirá directamente en la lectura que como docentes en ejercicio hacemos en las aulas a diario: la estructura de nuestro sistema educativo, las influencias que han tenido las tesis propuestas sobre el modelo pedagógico actual, la evolución que ha privilegiado ciertos detalles de cada teoría y el tipo de desarrollo deseable para nuestro país. Igualmente en sus razones de ser (misión, visión, credo pedagógico), muchas instituciones en el ámbito privado podrían predicar el seguir una determinada línea, lo cuál implica la necesidad de conocerla también a plenitud y cuestionar si en la práctica realmente se cumplen las expectativas planteadas.