Recopilación de trabajos realizados en la Facultad de Educación de la Universidad de Costa Rica y la Universidad Estatal a Distancia, reflexiones y análisis varios del autor.
miércoles, 30 de octubre de 2013
Diferencias individuales, inclusión y necesidades especiales (memoria, discalculia, dislexia).
Posibles problemas.
• Dislexia (escritura)
• Discalculia (matemática)
• Tartamudez (expresión oral, todas las materias, idiomas)
• Problemas de memoria (todas las materias)
• Problemas de lenguaje (español, idiomas, todas las materias)
• Debilidad visual (todas las materias)
• Debilidad auditiva (todas las materias)
Discapacidad de aprendizaje
La discapacidad de aprendizaje es aquella en la que el individuo posee una inteligencia dentro de la media, pero cuyo rendimiento académico se muestra significativamente retrasado. (Deutsch, 2003. p, 134)
Características clave de las definiciones de las discapacidades de aprendizaje (Deutsch, 2003. p, 139)
Los niveles de inteligencia están dentro de lo normal.
Una discrepancia significativa entre el rendimiento académico y el potencial esperado.
No ha sido causado por otros factores, tales como las diferencias culturales, las oportunidades educativas, la pobreza u otras discapacidades: la cláusula de exclusión.
Se manifiesta en áreas relacionadas con el lenguaje, tales como la comunicación, el lenguaje escrito o la lectura.
Problemas intrínsecos al individuo que comprenden el sistema nervioso central, déficits específicos en el procesamiento de la información o la capacidad para aprender.
Los problemas de aprendizaje específicos y confinados a una o dos áreas cognitivas.
Dislexia: Capacidad de leer muy dañada; ausada probablemente por una disfunción en el sistema nervioso central. (Deutsch, 2003. p, 137)
Disgrafía: capacidad de escribir severamente dañada; causada probablemente por una disfunción en el sistema nervioso central. (Deutsch, 2003. p, 140)
Discalculia: Capacidad de calcular o desarrollar funciones matemáticas severamente dañada; causada probablemente por una disfunción en el sistema nervioso central. (Deutsch, 2003. p, 140)
Hiperactividad: Capacidad dañada para sentarse o concentrarse durante largos periodos de tiempo. (Deutsch, 2003. p, 141)
Impulsividad: Capacidad dañada para controlar la conducta propia. (Deutsch, 2003. p, 141)
Lateralidad: preferencia en el uso, bien del lado derecho del cuerpo o del izquierdo, en las respuestas motoras del individuo. Algunos expertos creen que el dominio mixto o la confusión lateral se asocia con una pobre actuación lectora (Deutsch, 2003. p, 142)
Discapacidad del habla y del lenguaje
Área Habla - Lenguaje
Características
Habla
Comete errores inapropiados para su edad de manera consecuente.
Muestra interrupciones en la fluidez o ritmo del discurso (repeticiones, prolongaciones, entre otras)
Tiene una baja calidad de voz o muestra un tono inapropiado.
El tono es excesivamente grave o agudo.
Lenguaje
Es incapaz de seguir instrucciones verbales
Es incapaz de aunar letras y sonidos
Utiliza un vocabulario inadecuado
Demuestra una formación de conceptos pobre
Tiene dificultades para expresar mensajes o conversar con otros
Tiene dificultades para expresar necesidades personales
Distinción entre discapacidades del lenguaje y diferencias de lenguaje
Discapacidades de lenguaje Diferencias en el lenguaje
Muestra problemas en la comprensión y expresión de mensajes orales. Posee acento y/o uso de un dialecto le impide comunicarse adecuadamente.
Tiene limitada su capacidad para interpretar las claves no verbales. Utiliza e interpreta claves no verbales (expresión facial, los gestos, la proximidad física o postura)que afectan la comunicación.
Tiene dificultades para comunicarse con los miembros de su propio entorno cultural. Utiliza el lenguaje en forma eficaz para comunicarse con los miembros de su propio grupo cultural.
Tiene dificultades para comprender y formar estructuras gramaticales. Tiene las mismas habilidades cognitivas que el resto de sus compañeros para aprender la lengua.
Presenta una incapacidad para responder a las expectativas que el centro educativo tiene sobre el desarrollo de su lenguaje. En casa emplea una lengua que no responde a las expectativas que se tienen en la escuela.
Según Zina Yzquierdo McLean, Departamento de Educación Especial, Universidad de Vanderbilt, 1999. (Deutsch, 2003. p, 104)
Discapacidad
Habla Déficit de la producción del lenguaje oral.
Voz Problemas en la producción de lenguaje oral, que tienen que ver con el tono, el volumen y/o la resonancia de la voz.
Articulación Producción anormal de los sonidos.
Fluidez Interrupción brusca del ritmo o la tasa de producción de las palabras en una frase.
Lenguaje Desarrollo retrasado o desviado de la comprensión y del uso de los símbolos que sirven para expresar o recibir ideas, tanto orales como escritas.
Forma Déficit en el uso de las reglas que guían el lenguaje, las estructuras lingüísticas, las formas verbales y otros elementos que proporcionan el significado del mensaje.
Contenido Incapacidad para comprender o transmitir correctamente el mensaje, las palabras o las frases.
Uso Incapacidad para utilizar el lenguaje apropiado en cada contexto social
(Deutsch, 2003. p, 203)
La dislexia
Las principales disfuncionalidades que se constatan están: confusión e inversión de letras los cuales no tienen un significado patológico según H. Ouillon en(Boltanski 1977, p 314), confusión en la configuración espacial de las palabras y cambio por letras vecinas como son el caso de “m” y “n”; “d” y “b”, “b”, “q” y “p”, “n” y “u”.
Además puede darse el cambio silábico, por ejemplo: “pre” y “per”, letras o sílabas que se saltan en una palabra: “Pasear”, “pasra”, “amar”, “anar” incluso errores de tipo fonético en la diferenciación de sonidos cercanos f y v, t y d, o sonidos complejos.
La persona tiene dificultad y alcanza a elegir el sonido correcto, en ocasiones remplaza o elimina del todo palabras dependiendo del contexto, de forma tal que las palabras y las frases se convierten en algo incomprensible.
A estas dificultades podemos agregar las dificultades propias de cada lengua, su escritura y su ortografía además de formas irregulares y excepciones. En ese sentido el aprendizaje de la ortografía va ligado al aprendizaje de la lectura.
Un punto de confluencia en los errores se da cuando coinciden inversiones, confusión de la idea, faltas ortográficas propiamente, faltas gramaticales, faltas de uso y de contexto, errores de división silábica, confusión de homófonos y otros que se manifiestan en los dictados y redacciones.
Las deficiencias en la lectura se demarcan y muchas veces se alude a una dislexia sin que haya existido un diagnóstico médico o una valoración de por medio. Dislexia viene del la etimología griega dis (que significa difícil) y lexis (que significa palabra), la dislexia viene acompañada de la disortografía “ortho” (derecho, bien), graphein ( escritura) y se considera esencialmente un problema de la etapa escolar incial e intermedia.
Según este autor, cerca del 85 por ciento de los niños (entre 5 y 6 años) llegan a leer sin dificultad independientemente del método que se aplique, los demás no llegan a hacerlo o lo hacen con muchas dificultades en los dos o tres años siguientes. La lectura que llegan a desarrollar es muy lenta y cortada en esencia por un coeficiente que puede ser más bajo, debilidades visuales no detectadas, o casos donde por enfermedad la asistencia a la escuela fue muy irregular, el cambio constante de método pedagógico es también contraproducente en el estudiante y frustra los intentos y la motivación que este tiene por descubrir el mundo.
Métodos de reeducación
Al hablar de dislexia se habla de falta de aptitud para, la forma de trabajar es decodificando el lenguaje de manera progresiva con automatismos y entrenamientos que lleven al disléxico a hacer las cosas por defecto.
Antes de empezar con cualquier tarea de reeducación hay que explicarle a la persona que si la lectura le es difícil no es directamente su culpa y motivarlo con que haciendo los ejercicios podrá leer y expresar como los demás.
Los padres deben colaborar en forma conjunta en el hogar, sin esperar progresos espectaculares de la noche a la mañana es un trabajo a largo plazo y se solicitará a los docentes su colaboración.
El estudiante debe afrontar el compromiso de superar su dislexia, el reeducador o reeducadora deben saber que no hay posibilidad de éxito si el estudiante no actúa en completa libertad y con disposición.
Este trabajo de motivación debe ser retomado constantemente en el proceso, se valorarán los avances y se motiva al estudiante a continuar. Los medios por utilizar varían pero el enfoque pedagógico a seguir es multisensorial, simplificado e individual.
El estudiante con dislexia es incapaz de aprender a leer a partir de vista y oído como los demás, debe crear conexiones entre los signos escritos y el lenguaje hablado, estas asociaciones sólo son posibles si se hecha mano de todos los recursos y sentidos existentes.
Se habla de nemotécnicos y juegos de estimulación, la idea es no limitarse al oído y la vista.
En primera instancia se comenzará por la distinción de las letras confundidas “m” y “n”; “d” y “b”, “b”, “q” y “p”, “n” y “u” primero en mayúsculas y con colores distintos, se jugará con la forma de la grafía y rasgos que el estudiante pueda asimilar como “la b está embarazada y la m tiene tres patas”, se trabaja la pronunciación detallada y reiterada de cada letra, remarcando la posición de los labios, el sonido que hacen y se invita al estudiante a pronunciar y sentir las letras.
También se marcan las letras en papeles de diferentes texturas y colores para que el estudiante las recorte, acto seguido se invita a identificar cada una por su pronunciación, la vibración de las cuerdas vocales, a separarlas según la posición de los labios y a diferenciarlas. Luego se pide al estudiante que reconozca las palabras donde se encuentran esas letras de entre varios grupos de palabras.
La idea de este tipo de ejercicios es reforzar los mecanismos de lectoescritura, para evitar los choques antes de la adquisición de automatismos la enseñanza debe simplificarse al máximo, primero será el estudio de letras, luego de sílabas, después palabras y finalmente las frases simples.
El desarrollo de estas sesiones supone un clima de confianza, ningún objeto debe recordar el salón de clases para evitar el rechazo escolar, sin libros, sin cuadernos, sin pupitres, además hay que recordar que el trabajo es individual.
Se omitirá toda regla gramatical para alcanzar el automatismo por etapas y sin presión. La enseñanza de reeducación buscará facilitar la corrección , a diferencia de las clases tradicionales o las clases de reforzamiento, donde se mezclan alumnos de varias características.
En este proceso se desaconsejan las pruebas escritas en el sistema escolar, ya que estas sólo recrean un ambiente de tensión, fatiga y angustia inútiles para los fines que persigue la reeducación del alumno.
Algunos métodos reeducativos para la dislexia:
Método Borel-Maisonny: consiste en darle poca importancia a la escritura en un principio, se privilegia la base fonética y se pone atención a los gestos para la posterior asociación signo-escrito-sonido (pronunciación)
La reeducación empieza por la identificación del sonido de todas las letras, las vocales normalmente se escriben con rojo y las consonantes en azul. Si existen confusiones hay ejercicios particulares de seriación consonante-vocal donde se colocan frente a frente, una vez superada esa etapa se pasa a la seriación de tres letras conservando la misma vocal al final cla, fra,gra,pra … además de insistir con juegos de lectura que involucren diptongos y terminaciones similares.
Método Claude Chassagny: este método contrariamente al anterior, privilegia lo escrito en un principio y aborda la escritura desde un acercamiento fonético, el reeducador crea el nexo entre lo oral y lo escrito, invitándolo a expresarse y recrear un lenguaje interior, que responda a su propia lingüística.
Bibliografía
Deutsch Smith, Deborah (2003) Bases Psicopedagógicas de la Educación Especial. Pearson Educación S.A. Madrid: España
Boltanski, Etienne (1977) L’enfance handicapée. Privat. Toulousse: France.
miércoles, 16 de octubre de 2013
Retos del contexto escolar
Concepciones Diversas (III Parte)
Educador: Alejandro León Avelar
La sana convivencia en el contexto escolar supone una revaloración de los alcances disciplinarios y de los procesos de socialización que intervienen en el contexto escolar y fuera de él. La disciplina se ha confundido tradicionalmente con el acatamiento de reglas y el sometimiento del estudiante a las indicaciones lineales del profesor, de esta forma alguien callado y obediente suele o solía ser considerado el obediente o disciplinado de la clase. Sin embargo habría que cuestionarse en la práctica si realmente este alumno dócil o pasivo es sinónimo de disciplina o si por el contrario, existen límites que pueden o no ser inculcados desde antes en la misma familia y la sociedad.
Muchos padres de familia se preguntan por qué los hijos hacen lo que quieren y en ese contexto de responsabilidades compartidas, lo más fácil es echarle la culpa a la institución educativa y a los docentes, sin contemplar que ellos los dejan hacer en el hogar, que no suele haber consecuencias de un mal comportamiento, suele haber una gratificación hacia las conductas de los hijos, se les da todo a cambio de nada y primordialmente no se les enseña la diferencia entre derechos, privilegios y responsabilidades, no sería sensato dejar toda la responsabilidad a la familia, pero sí es cierto que esta tiene un impacto considerable en la formación de los hijos.
Ante este panorama, pareciera normal la falta de control del docente sobre el grupo y el manejo de límites sean dos de los temas que más inquietan a los educadores. Se genera en el contexto áulico una cierta frustración primordialmente porque no existe un contrato de aprendizaje previo en el que alumnos y el docente se ponen de acuerdo sobre los compromisos a cumplir por ambas partes y cuál será el ambiente que favorecerá el desarrollo de las actividades, ni existe una preocupación hacia la formación integral de los estudiantes, en múltiples ocasiones se espera que el estudiante sea un receptor pasivo de informaciones cuando este ni siquiera tiene en claro cuál es el objetivo de la dinámica que está ejecutándose. Si estas situaciones descontextualizadas se plantearan en términos de una destreza grupal que se debe alcanzar y los estudiantes son involucrados en el proceso podríamos pensar en una disminución significativa en los casos de indisciplina y eventualmente, en que el docente podría canalizar mejor las energías en la resolución de conflictos específicos que se dieran en el interior del grupo o entre pares.
Hablar de indisciplina y convivencia nos conduce al segundo punto medular de esta síntesis, el fenómeno bullying que consiste en intimidar y ejercer conductas agresivas sobre otras personas (esencialmente los pares) para dañar física o mentalmente a fin de ganar dominio o control sobre la otra persona. El bullying se ha practicado desde tiempos remotos, aunque la terminología viene de los años 70 en EEUU. No es exclusivo de ninguna edad aunque se privilegia en los años escolares. Dentro de los perfiles de agresores o víctimas no hay distinción entre hombres y mujeres. Una característica de este fenómeno es el silencio que guardan tanto víctimas como observadores, quienes temen que la agresión pueda darse en contra de ellos si intervienen en el conflicto o denuncian.
Una buena pregunta es si el bullying opera sólo de manera física, a lo cual deberíamos extender a dominios como el psicológico pasando por lo verbal o inclusive el cyberbullying con la expansión de las nuevas tecnologías. El fenómeno bullying hoy por hoy es una realidad social que sólo puede ser combatido si se educa para aprender a crecer en sociedad, con tolerancia y respeto a la diversidad. Educar en el contexto actual es un desafío pero ante todo una oportunidad única para autoridades escolares y padres de familia, no se trata de fisionar esfuerzos y actuar por separado sino de unificar acciones. Como docentes nuestra labor tiene muchos alcances que van desde el manejo de la frustración y fortalecer la comprensión y el autocontrol, pero cualquier esfuerzo da mejores resultados si se incluye a la familia.
Es importante entonces que como docentes conozcamos los protocolos existentes en el Ministerio de Educación Pública para poder enfrentar los posibles casos de bullying y matonismo dentro de las aulas, los diversos niveles de intervención a saber: primaria, secundaria y terciaria, que llevarán implícitas acciones como informar y encargarse de cualquier suceso, diseñar estrategias y participar en la resolución de conflictos, fomentar el debate y la sensibilización entre el alumnado y la comunidad en general, además el docente debe incluir el tema del acoso como punto a tratar en reuniones, proponer técnicas y dedicarse a la supervisión y a la atención de víctimas.
Otro aspecto a tomar en cuenta para los docentes es el saber qué tipo de recomendaciones dar a los padres de familia, como el demostrar amor a pesar de desaprobar la conducta pasiva del hijo o de la hija, el buscar apoyo en autoridades y canalizar las conductas hacia actividades no agresivas. El docente debería hacer énfasis en dos puntos: la comunicación y la confianza, más que un sermón lo que necesitan los jóvenes es ser escuchados y contar con alguien en quien confiar, además se recomienda que los padres de familia estén atentos a:
1) Presencia de lesiones físicas, pérdida o rotura de pertenencias.
2) Cambios de humor repentinos inusuales.
3) Tristeza o síntomas de depresión.
4) Aislarse, no socializar de forma acostumbrada.
5) Descenso en el rendimiento escolar.
6) Miedo de asistir a clase o excusas para faltar.
7) Síntomas psicosomáticos (vómitos, dolores abdominales)
Los docentes por su parte deben identificar tanto a la víctima y el agresor. Si ya se ha detectado a la víctima se preguntará a los padres si el niño o joven presenta dificultad para conciliar el sueño, si presenta falta de apetito, desgano u apatía por las actividades que normalmente el estudiante realiza con regularidad. También se indagará si tiene, dolores en el estómago, el pecho, de cabeza, náuseas y vómitos, llanto constante, estos podrían ser indicadores reveladores de una conducta reincidente.
La observación del docente se vuelve entonces necesaria en tanto es imprescindible el monitoreo de sus estudiantes, en los recreos y otros momentos que pudieran prestarse para el acoso o amedrentamiento de los agresores hacia las víctimas. En las paredes de los baños, en los pupitres o en los cuadernos podría haber rasgos reveladores de violencia, como mensajes, amenazas o dibujos despectivos.
La idea es hablar con los compañeros de clase más cercanos de los estudiantes (acosador y víctima), los cuales pueden dar información valiosa, los testigos de la agresión suelen guardar silencio para que la agresión no se vuelva contra ellos y el docente debería partir de esa premisa, además se debe tener en claro que tanto el agresor como la victima sufren y por lo tanto necesitan ser atendidos y tratados con la ayuda de especialistas, las primeras instancias si la institución educativa cuenta con ellos son: orientadores y psicopedagogos con experiencia en el trato de casos similares.
Ante todo, debe primar un esfuerzo para la comunicación efectiva y el docente debe ser un mediador, no tomar partido por la víctima. Se debe propiciar el respeto y el trato cordial siempre en su grupo y entre compañeros. Los alumnos interiorizan las malas actitudes y son muy propensos a reproducir patrones vistos.
Consideremos en tercera instancia, la necesidad imperiosa de fomentar una visión ética e integral de sexualidad en la sociedad a partir de nuestro quehacer docente. La sexualidad se comprende en sus dimensiones, a saber: biológica, psicológica y dialógica.
Si como docentes pensamos en nuestra materia prima (los estudiantes) y la visión que muchas veces les venden los medios y hasta la publicidad sobre la sexualidad, es fácil comprender que para los adolescentes no hay tiempo para la toma de conciencia, además el hoy se trata de una época de desesperanza donde las oportunidades ya no son las que se predicaban antes, muy de la mano con lo que propone la postmodernidad, así entenderemos que la sexualidad es concebida meramente como el sexo o los momentos de coito.
Lo social, lo afectivo, lo relacional, el conocimiento del cuerpo y los sentimientos que pasan de la individualidad del yo a la comprensión de la segunda persona, para un entendimiento del “nosotros”, en todo este proceso prima el conocimiento de los cuerpos y la responsabilidad de los individuos.
Finalmente, no se deslindan entonces de la parte autónoma la racionalidad, la conciencia, la libertad y la responsabilidad dentro de la concepción de una sexualidad integral en el individuo. Es decir, no podríamos abordar la sexualidad si no se comprenden áreas como lo físico, lo cognitivo, lo emocional, lo social y hasta lo espiritual. Si no entendemos la sexualidad en todas sus dimensiones y se ayuda a que los estudiantes comprendan los valores estaremos promoviendo un sistema desarticulado, superficial y carente de humanismo, carente de sensibilidad y sensibilización en los individuos, no muy alejado de lo que ocurre con la disciplina o fenómenos como el matonismo.
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domingo, 15 de septiembre de 2013
Entre lo moderno y postmoderno
Concepciones diversas (II Parte)
Educador: Alejandro León Avelar
La modernidad como la postmodernidad en tanto que movimientos filosóficos van a estar presentes en los sistemas educativos latinoamericanos modernos, los cuales funcionarán como una especie de receptores híbridos de ideas provenientes de estos movimientos, tal vez distantes por mucho a las realidades como ocurrieron en Europa o a la norteamericana.
Mientras en la modernidad la idea en educación era crear percepciones comunes acerca del mundo y del cómo actuar en el, bajo la concepción postmodernista se impone la tecnología a lo humano, el rol del docente no tiene más el sentido que tenía durante el discurso moderno, en general en educación se predicará el triunfo de la tecnología y un cambio significativo en la dinámica pedagógica.
El docente pasa en la postmodernidad de ser aquel que todo lo sabe a un mero intermediario, a veces hasta cuestionado, tal vez menos valorado que en antaño, el conocimiento está en otras partes, el educador deja de detentarlo en forma exclusiva, pero también existirá en la postmodernidad mayor sensibilidad hacia las diferencias, en general el saber circula más rápido, existe mucha información y la ventaja radica en el acceso que tengan los individuos a dicha información, ejemplo de esto lo vemos a diario con el Internet y las redes sociales entre los jóvenes, donde se difunde una cantidad impresionante de informaciones a diario y estos las accesan prácticamente en tiempo real, el valor de la información adquiere un carácter fundamental y diferenciado de la acumulación de saberes para la vida que se promovían desde la modernidad.
Nuestros sistemas educativos latinoamericanos no han superado del todo la modernidad, pero la influencia postmoderna es inevitable. Mientras el docente sigue preparando su clase en función del libro de texto, el adolescente ha vivido inmerso en lo multimedia: palabra, sonido, imagen, alcance de lugares remotos y posibilidades casi ilimitadas. De esto surge entonces una pregunta fundamental: ¿estamos los docentes preparados realmente para atender las necesidades de ese alumno tecnológico-digital?
En una visión más de corte eurocentrista, la modernidad expresaba un sentido triunfalista de la razón, se privilegiaba al sujeto en democracia, mediante la ciencia se desmitifica la religión. Para los sujetos racionales la ciencia era clave en el entendimiento de la naturaleza y del cuerpo, además esta repercutía en el nivel político y en la democracia. Predecir el comportamiento de la naturaleza es descubrir la sociedad caracterizada por la racionalidad. La racionalidad es lo único que define el orden y la sociedad estará fragmentada, siempre leída en relación de caos. El ser humano es leído desde la complejidad y la alteridad-otredad.
La Racionalidad consiste entonces en reconocer al ser humano como un ser educable y muy de la mano con lo que establece el Efecto Pigmalión (lo influenciable, sobre las otras personas), con la capacidad de transformar su condición natural en una condición educable, el maestro es capaz de transformar de manera progresiva la condición natural de sus estudiantes.
Ambos movimientos son una manera diferente de entender el mundo y por ende, son formas distintas de pensar la educación; el paradigma hermenéutico que propone una mirada particular en el proceso educativo en medio de la discusión contra el paradigma crítico tecnológico, hay una distancia entre lo que se concibe y lo que se lleva a la práctica.
Zygmunt Bauman por su parte propone la racionalidad líquida, el ser humano se hace de aciertos y equivocaciones. Existen diferencias a pesar de la otredad y se parte de la racionalidad para crear cultura. El síndrome de la impaciencia en la sociedad estará plagado de una inminente necesidad de buscar atajos, ahorrar tiempo, obtener atajos y obtener gratificaciones, todo esto como señala Bauman lleva a concebir la educación más como producto que como proceso.
La modernidad líquida rechaza el compromiso, la lealtad absoluta y los largos plazos. Baumman rescata una cierta alegría por el deshacerse de las cosas (aspecto que podemos constatar en la sociedad de consumo y sus hábitos, cuando lo que ya no es la última moda simplemente se desecha). Este autor menciona que en el caso del consumismo ya no se trata solamente de la acumulación, sino del breve disfrute de los objetos.
Bajo esta perspectiva, la postmodernidad revalorará aspectos como la memoria, cuando todo es cambiante y la única constante precisamente es el cambio, en ese contexto como lo señala Baumman, el aprendizaje está condenado a ser una “búsqueda de objetos esquivos” y tal vez lo principal de esta reflexión, es que el alumno no se siente atraído cuando lo que le estamos brindando en las aulas es un algo completamente descontextualizado de la realidad, innecesario, o cuando menos inútil ante sus ojos en el futuro inmediato, el alumno muy posiblemente no estará preocupado por su formación integral, sino por el aquí y ahora inmediatos, por el ya salir de eso que lo agobia.
Tal vez es donde la educación pasa a ser vista por los estudiantes como ese “mal necesario” y se sostiene por la finalidad de las certificaciones y títulos que respalden a esa persona en sociedad, no como entidad formadora y de valores, sino como una máquina donde después de un cierto tiempo saldrá un producto. En ese contexto pasa lo que en ocasiones se menciona en los colegios y hasta en la universidad: el estudiante pasó por las aulas, pero nada quedó en él, no hay criticidad, todo queda relegado a ser un elemento más del sistema.
Con el siglo XVII en Europa se dará el cuestionamiento si el “indio” era persona y si su calidad de persona era similar a la del europeo (es decir, la aceptación de la calidad de persona no implicaba una igualdad real, se podía ser “persona” de niveles inferiores), de cualquier forma, se pasa de la concepción de bárbaro a la concepción de civilizado pero siempre se descubrirá América Latina en función de Europa.
Se comienza entonces con los discursos de inclusión educativa, alteridad y multiculturalidad, en general no hay una educación sino múltiples formas de educar y conviene cuestionarse cuál es el lugar del docente entre la modernidad y la postmodernidad, el de formadores o el de reproductores del status quo versus la visión de mediadores, facilitadores y promotores de la educación, ¿cuál es la razón de ser?, ¿dónde queda lo formativo y lo integral?
La pregunta que queda es cuál es el lugar del educador cuando no se le contempla como formador. Actualmente podríamos hablar de versiones y nadie tiene el conocimiento completo. El discurso postmoderno no transforma las brechas de la desigualdad, lo que lleva a un diálogo con el tipo de experiencia. En general se tenía la premisa que a mayor escolaridad mejor condición económica. ¿Cómo se educa y para qué se educa entonces si objetivos básicos no serían alcanzados de todas maneras?
En América Latina se podría hablar de una versión, al principio de esta síntesis se propuso la idea de “híbrido” que no alcanza al nivel de desarrollo europeo, pero que por su contexto político particular y las características propias de nuestras naciones tiende hacia las perspectivas globales.
martes, 13 de agosto de 2013
Entre teóricos y teorías de la educación
Concepciones diversas (I Parte)
Educador: Alejandro León Avelar
El distinguir la educación como proceso y como sistema implica conceptualizar al sujeto dentro de un acto comunicativo. Si partimos de la perspectiva sistémica, tendremos que aceptar repercusiones globales, cuyos alcances se reflejan en nuestro sistema educativo actual. En el sentido sistémico, el estudiante se ve sometido a una serie de insumos y se espera la obtención de un producto final, bajo esta concepción referirse a educación integral puede significar promover una educación en función del sistema mismo y sus fines, los cuales en ocasiones terminan siendo una estadística más. Además, la obligatoriedad de la educación y su carácter gratuito no determinan de ninguna manera criterios sobre la calidad ni la formación con igualdad de oportunidades. Por el contrario, si enfocamos la educación como proceso podríamos esperar una orientación en la preparación del individuo para la vida, en armonía con una visión de mundo donde el individuo es partícipe activo de la sociedad en democracia, es decir, con una perspectiva arraigada de lo social y lo humano, no totalmente desconectada del rol económico y político que exigen los tiempos modernos en que está inserto, pero sí centrada más en el individuo como tal, no sólo como un elemento del sistema sino en completo respeto a su individualidad y al rol que ese estudiante-ser humano logrará en sociedad como partícipe activo de la misma.
Educar se plantea como el acto comunicativo por excelencia, como proceso de humanización de los individuos, donde las interacciones privilegian una escala de valores que dimensionan y proyectan la cultura dominante para que esta sobreviva. En ese sentido, como docentes no podemos pretender encontrar estudiantes en las aulas que sean como la expresión latina lo sugiere “tabulas rasas” sino que ya tendrán una serie de valores y concepciones que la misma sociedad les ha ayudado a construir en torno a ella. Como acto de comunicación, la educación es ante todo un hecho social y sea la educación considerada en el contexto formal o no formal las relaciones superan el esquema básico conocido (emisor, canal, receptor) las interacciones por parte de los estudiantes exigen entonces una necesidad dialógica y de constante bidireccionalidad e intercambio en los flujos del proceso a fin de lograr la construcción adecuada del aprendizaje. Por otra parte, la acción reguladora de la educación implica una serie de resultados que se plantean no sólo en el interior de las instituciones educativas, sino en los mismos sistemas educativos nacionales e internacionales (por ejemplo, el rendimiento de los países en las Pruebas PISA). Para comprender al sujeto educativo dentro de un sistema, primeramente se establece la premisa que todos somos educables por naturaleza (lo que nos llevaría a pensar en un sistema utópico sin exclusión), pero ese principio no garantiza una igualdad real, ni un acceso a la educación para todos como se sugirió con anterioridad.
Comprender las deficiencias y las fortalezas entre discurso educativo y práctica sería más fácil si entendemos la evolución de la educación y las influencias o aportes que hemos tenido de cada teoría o grupo de teorías que le han dado aportes importantes, como se verá a continuación.
En la modernidad contamos con ideas de pensadores célebres como Rousseau, Pestalozzi, Fröbel, Herbart. Con el Enciclopedismo se dará una crítica la razón anticuada como fuente de errores y de desigualdad entre los seres humanos, esto implicará un retorno hacia lo natural y la valoración de las emociones íntimas, la verdad intuitiva y la búsqueda de la felicidad. Para Rousseau, el hombre es bueno por naturaleza y es la sociedad la que lo pervierte. Con Pestalozzi se buscará el desarrollo de las facultades físicas que conlleven a la formación moral, se habla entonces de dimensión práctica con sentido social, es decir enfocada hacia el pueblo. Fröbel llevó a la práctica su concepción idealista de la naturaleza humana, la educación integral y la implementación de materiales específicos para niños, se contempla la especificidad de la estimulación del niño (lo que actualmente se concibe como el jardín de niños en nuestros sistemas) y el valor del juego como elemento de aprendizaje, conceptos que serán retomados por Dewey en la propuesta de Escuela Nueva.
En lo que se ha demarcado como el origen de las teorías didactistas, Herbart se dedicará a construir una pedagogía científica, fundamentada primordialmente desde la psicología y la filosofía. Estos primeros aportes van a nutrir la educación y comenzará a darse a partir de estos pensadores una concepción pedagógica basada en principios científicos, no sólo para la formación de los hombres, sino para la búsqueda del bienestar social, se piensa entonces en los fines de la educación.
Con el experimentalismo y el cientificismo de Dewey será el turno de la Escuela Nueva que propone una sistematización pedagógica y con esto un cambio en la educación de los jóvenes, el cambio principal será que se concibe al alumno como centro de cualquier acción desarrollada en la escuela. Se sugiere la apropiación del entorno a partir de las experiencias vividas en la escuela para que el niño aprenda a vivir en el mundo real. Estos principios innovadores impregnarían a muchos pensadores a nivel mundial, en Costa Rica la educadora Emma Gamboa proyectó los pensamientos de esta corriente y sus ideas siguen muy presentes por ejemplo en las escuelas laboratorio que mantienen la idea de teoría y práctica a partir de la implementación del método científico, con la escuela nueva se busca entonces dar un nuevo sentido a la educación concebida hasta entonces.
En la corriente antiautoritaria se distinguen las ideas de Tolstoi, Robin, Ferrer Guardia y Neill en Summerhill apoyadas en hechos como el Mayo francés de 1968, que invitaron a un replanteamiento sobre el sentido de la educación conocida hasta el momento. La educación anarquista por su parte, vela por la defensa de la libertad para educarse y por que la educación sea integral, racional, libertaria y mixta. Es concebida como una educación para lo nuevo en busca de la autorregulación y el autogobierno. Para Rogers la educación debe ser centrada en el alumno de forma tal que el aprendizaje es significativo para el alumno cuando este tiene claros los objetivos que se persiguen y Neill agregaría a esta postura el planteo de la libertad personal contra la represión de las instituciones sociales. Ferrer Guardia plantea la necesidad de librar a los niños de la ignorancia a partir de parámetros científicos. La corriente anarquista persigue los ideales utópico, socialista y libertario donde el compromiso con la libertad no debe ser confundido con libertinaje, sino que se entiende para la propia capacitación del individuo. Por su parte Freinet con su pedagogía institucional pone un interés especial en las relaciones humanas y propone que la libertad es el punto de partida para todo, así se concibe un respeto absoluto por los intereses del niño y el derecho de este a organizarse sin una organización impuesta por los adultos y a la autogestión. Como educadores, es importante comprender también estas posturas e identificar posibles influencias que se hayan dado en nuestro país, especialmente en el modelo educativo que propongan algunas instituciones privadas.
Las teorías de la desescolarización se fundan sobre el optimismo resultante de la incorporación de las nuevas tecnologías aunque también se proponen una serie de perspectivas e interrogantes como lo constituye el derecho a educar a los propios hijos por encima de la propuesta ofrecida por las autoridades nacionales (entiéndase, los ministerios de educación nacionales), dentro de las alternativas globales de educación surge la inquietud sobre los límites que impone el mismo sistema educativo, ya que muchos podrían sustentar el argumento que no se debería encargar a los estados la misión de educar. La desescolarización propone un énfasis sobre los saberes prácticos, pero también un eterno dilema sobre la optimización y alcance en la formación de las diversas áreas del conocimiento, así como de posibles vacíos que se dejen y su regulación. Al menos para los años de base se han sustentado valiosas experiencias en el marco de la desescolarización y en países como Estados Unidos es posible presentar un examen de acreditación antes de la universidad para quien opte por este sistema (en Costa Rica podríamos pensar que es posible la desescolarización, en tanto se acrediten los niveles en educación abierta, por ejemplo: el bachillerato por madurez), los principales exponentes de estas teorías son I. Illich , E. Reimer, P. Gooddman y E. Faure, en la actualidad muchas de las propuesta educativas perseguidas por la desescolarización se han seguido con la proyección de Internet y la difusión de programas de educación en línea.
Las teorías marxistas se fundan a partir de los pensamientos de Marx y Engels, donde se contempla una educación dentro de un sistema de producción particular, esto es la adecuación de la educación a los fines particulares de la sociedad como lo propone Makarenko. Es sabido que actualmente el emprendimiento de la Educación Técnica (en Costa Rica podríamos pensar en las propuestas de los Colegios Técnicos y Vocacionales) se postula a partir de las ideas de Antón Makarenko sobre la idea de arraigar. El emprendimiento puede llevar al cooperativismo y al desarrollo de los grupos donde se ha manejado que el todo no es mayor que las partes y posturas como la de Sujomlinski y Suchodolsky se preocupan por la persona y sus valores. Para Bordieu y Passeron la legitimación del sistema escolar radica en la reproducción de las clases sociales.
Finalmente, dentro de las teorías personalistas Scheller propone a la persona humana como el soporte de los valores morales. Para Mounier la persona es un ser que subsiste a una jerarquía de valores en la que el trabajo humano personaliza el mundo y lo transforma, la intervención permite un proceso de maduración en el individuo. Como latinoamericanista, a Paulo Freire se le contempla también dentro de estas teorías aunque habría que hacer la salvaguarda que desde otros marcos de referencia se le ha incluido también en la perspectiva marxista, “La Pedagogía del Oprimido” y “Las Cartas a Quien Desea Enseñar” de Freire son el ejemplo de ese ideal por ayudar a las clases más desposeídas de Brasil. Las teorías personalistas van a hacer énfasis en el valor de la persona y en la necesidad del ser humano en completar su construcción personal.
El análisis y la comprensión de estas teorías repercutirá directamente en la lectura que como docentes en ejercicio hacemos en las aulas a diario: la estructura de nuestro sistema educativo, las influencias que han tenido las tesis propuestas sobre el modelo pedagógico actual, la evolución que ha privilegiado ciertos detalles de cada teoría y el tipo de desarrollo deseable para nuestro país. Igualmente en sus razones de ser (misión, visión, credo pedagógico), muchas instituciones en el ámbito privado podrían predicar el seguir una determinada línea, lo cuál implica la necesidad de conocerla también a plenitud y cuestionar si en la práctica realmente se cumplen las expectativas planteadas.
domingo, 4 de agosto de 2013
Definición de psicopedagogía
De acuerdo a la Enciclopedia de la Psicopedagogía Pedagogía y Psicología (2002), podemos definir la psicopedagogía como sigue:
“Rama de la psicología aplicada a la educación que investiga problemas educacionales por medio de métodos y conceptos psicológicos, muchos de ellos creados para este propósito.
La psicopedagogía no sólo aplica a la educación aquellos conceptos psicológicos que provienen de otros campos de la psicología, sino que en la actualidad, se le asigna la capacidad de extraer del campo al que se aplica experiencias y principios independientes de orden psicológico útiles y necesarios para la investigación y el tratamiento de los problemas de educación.
Esto quiere decir que, hoy en día, la psicopedagogía no es sólo una psicología aplicada, y que cuenta, por consiguiente, con una epistemología propia”. (p. 903)
Extraído de:
Enciclopedia OCEANO (2002). Enciclopedia de la Psicopedagogía
Pedagogía y psicología. Barcelona, España: Grupo Editorial Océano.
jueves, 25 de julio de 2013
Educación inclusiva como ejercicio continuo de reflexión crítica en la labor del docente.
Educación inclusiva como ejercicio continuo de reflexión crítica en la labor del docente.
Educador: Alejandro León Avelar
Resumen
Se parte del contexto de la postmodernidad y el análisis de los procesos de lectura en la sociedad. Para alcanzar una educación inclusiva se supone imprescindible un ejercicio continuo de reflexión. La labor docente es abordada desde la metacognición del discurso, a partir del reconocimiento de sesgos culturales, patrones, prejuicios, estereotipos o preconceptos. El análisis realizado permite identificar los altibajos y contradicciones discursivas para la comprensión del sistema de valores y las prácticas culturales de cada comunidad específica, asimismo se refuerza la comprensión de las diferencias así como la promoción de una actitud de tolerancia y respeto hacia la alteridad. La necesidad educativa es vista desde el enfoque inclusivo. La reflexión invita a la toma de conciencia sobre la importancia de la labor docente para que esta permita llevar el discurso inclusivo a la práctica. Se invita a confrontar las informaciones recibidas y a descubrir su veracidad o pertinencia en el trabajo del aula. Con el abordaje pertinente e inclusivo se busca fortalecer una propuesta educativa más eficaz en lo que respecta a la atención de las necesidades educativas especiales y la práctica de acciones concretas que vayan de la mano con los valores y creencias del docente para así favorecer la integración de minorías étnicas, personas con discapacidad y el cumplimiento de marcos legales como la Ley 7600 para la igualdad de oportunidades.
Palabras clave
Educación inclusiva, discapacidad, enfoque inclusivo, reflexión crítica, toma de conciencia.
Educación inclusiva como ejercicio continuo de reflexión crítica en la labor del docente.
“Nadie nace odiando a otra persona por el color de su piel,
o su origen, o su religión. La gente tiene que aprender
a odiar y si ellos pueden aprender a odiar,
también se les puede enseñar a amar,
el amor llega más naturalmente al corazón
humano que su contrario”.
Nelson Mandela
Por: Alejandro León.
A modo de preámbulo: “lo que recibimos socialmente”
En la época moderna, a menudo nos vemos bombardeados por informaciones de todas partes y de los más diversos estilos, además en la mayoría de los casos estas informaciones se reproducen y son asumidas como ciertas sin que exista demasiado cuestionamiento al respecto, esa es la tónica y para constatarlo bastaría con sintonizar y escuchar alguna estación de radio, observar la televisión, revisar el correo electrónico, leer un periódico o tener una conversación con los vecinos o amigos; sería pertinente preguntarnos entonces: ¿Existe realmente un análisis crítico de nuestra parte al confrontar las informaciones recibidas y que damos a los demás?, ¿Comprendemos plenamente la denotación y la connotación que implican estas informaciones?, ¿Los emisores del mensaje original son realmente conscientes de la carga ideológica y sesgos culturales que en múltiples ocasiones imprimen en ellos?, ¿Cuestionamos de alguna manera la veracidad o pertinencia de las ideas que circulan y sus eventuales límites, implicaciones, alcances o hasta choques culturales inherentes?
No podemos conceptualizar un ejercicio continuo, ni crítico sobre educación inclusiva, sin antes comprender los conceptos que van de la mano como por ejemplo: la discapacidad, las necesidades educativas, la alteridad, la tolerancia y el respeto a las diferencias. Tomemos el caso de “la discapacidad” que para Arnaiz (2003) consiste en un “constructo social” que implica un prejuicio sobre lo que se considera “normal” o “anormal”, de acuerdo a la idea de “norma”, que a su vez maneja una mayoría, sea bien por acuerdo social o por criterios que responden a la visión generalizada de un momento dado, bajo coyunturas históricas, políticas y económicas específicas. Entonces, podríamos esperar que la comprensión global de la educación inclusiva por parte de los educadores no puede estar deslindada de un ejercicio crítico y reflexivo continuo de su propia labor docente, un análisis sobre el objeto a analizar, el plano en el que se sitúa, las perspectivas que rodean al objeto, una reconstrucción constante de las propias ideas, la valoración de sesgos y paradigmas que le permitan al educador comprender a cabalidad las implicaciones de lectura y la importancia de su labor para que la educación inclusiva sea algo más que un discurso relegado al papel.
¿Cómo se define entonces la inclusión educativa?
Según la definición dada por la UNESCO (1) tenemos lo siguiente:
“La inclusión se ve como el proceso de identificar y responder a la diversidad de las necesidades de todos los estudiantes a través de la mayor participación en el aprendizaje, las culturas y las comunidades, y reduciendo la exclusión en la educación. Involucra cambios y modificaciones en contenidos, aproximaciones, estructuras y estrategias, con una visión común que incluye a todos los niño/as del rango de edad apropiado y la convicción de que es la responsabilidad del sistema regular, educar a todos los niño/as”
(UNESCO, Conferencia mundial sobre
Necesidades Educativas Especiales, 1994).
Un primer acercamiento al concepto y a la vivencia de la inclusión, permitiría en el educador interpretarla más que como método, filosofía o programa de investigación, como una propuesta de interiorización en la docencia en todo el sentido de la palabra, esto es, contemplar una forma de vivir en sociedad, que tiene que ver con el principio “Aprender vivir juntos” enunciado por Jacques Delors. Pensar en inclusividad se ha confundido tradicionalmente con la existencia de aulas “integradas” o “especiales (2) ” (inclusive se han manejado “recintos” aparte con esta población, lo cual representa una tergiversación de la inclusión educativa en la praxis) en las diversas instituciones, cuando en realidad lo inclusivo pretende una visión sin separatismos, una visión donde las diferencias sean enriquecedoras y aprendamos a convivir con ellas. Educación inclusiva tiene que ver entonces con vivir juntos y en sociedad, con una visión más fraternal, con la acogida al extraño y con volver a ser todos uno, es decir con la mismidad del colectivo. La inclusión es una forma de vivir y por ende se opone a la segregación y al apartheid en cualquiera de sus formas.
Otro punto de vista se detalla a continuación, según uno de los informes sobre educación inclusiva de las Naciones Unidas (ONU) (3) :
"Todos los niños/as y jóvenes del mundo, con sus fortalezas y debilidades individuales, con sus esperanzas y expectativas, tienen el derecho a la educación. No son los sistemas educativos los que tienen derecho a cierto tipo de niños/as. Es por ello, que es el sistema educativo de un país el que debe ajustarse para satisfacer las necesidades de todos los niños/as y jóvenes".
(B. Lindqvist, UN-Rapporteur, 1994)
La inclusión determina y tiene que ver entonces con el lugar donde vivimos, el tipo de educación que recibimos, el lugar donde trabajamos, los espacios en los que nos desarrollamos y realizamos nuestras interacciones cotidianas. En otras palabras, tiene que ver con el cambio en nuestros corazones y con la coherencia en nuestro sistema de valores. En el contexto de la aceptación de la diversidad, son relevantes el derecho a una educación de calidad en condiciones normalizadas y la no exclusión de los estudiantes con prácticas minimizadoras o que relegan al estudiante a otros espacios; ciertamente la institución educativa debe realizar ajustes de carácter físico, intelectual, social, emocional, étnico o cultural. Abordar la diversidad sin separatismos supone una serie de esfuerzos coordinados entre institución educativa, padres de familia, orientadores, administración y docentes en general.
La educación pública se vislumbra como el instrumento de compensación social por excelencia y uno de los instrumentos de promoción social tradicionalmente mencionados junto al factor trabajo. El abordaje pertinente de las necesidades educativas conllevaría entonces al desarrollo integro de las capacidades de los alumnos y con esto, a la postre se promovería la apertura de más puestos de trabajo adaptados a las necesidades de esta población específica, no se trata de puestos diferenciados bajo un espectro negativo y relegados a un segundo plano, sino puestos que manejen condiciones óptimas que permitan la integración completa a la sociedad.
¿Qué es lo especial de la necesidad educativa?
Concentremos el análisis por un momento en los casos de la sordera y la ceguera. Ideal sería un dominio amplio de los educadores tanto de la LESCO (4) como del Braille, es de suponer que progresivamente se puede alcanzar la pericia en estas áreas con una capacitación adecuada a una mayoría de los docentes, también es conveniente contemplar algunas medidas que el docente puede incorporar a su práctica cotidiana para favorecer la inclusividad respecto a estas poblaciones dentro de lo que promueve el aspecto legalista de la Ley 7600 para la Igualdad de Oportunidades. Cierto es que con palabras no se arregla el mundo, se requiere gente activa y de gran sensibilidad, que comprenda la importancia de capacitarse en estas áreas a fin de incorporar a estos alumnos en la dinámica del grupo, pero lo rescatable radica en que siempre es posible hacerlo. Tanto en la ceguera como en la sordera es imprescindible en trabajo de los otros sentidos para la incorporación del braille y la LESCO en la práctica diaria. Pero sería importante el cuestionarnos si los educadores que teniendo los cinco sentidos aseguran que esto no es posible fomentan entonces una sordera y ceguera mentales que nada tiene que ver con las necesidades aludidas inicialmente en esta sección.
A mi modo de ver, cuando se piensa en un análisis integral de las informaciones y de las situaciones cotidianas, existe también asociada la necesidad y la responsabilidad de realizar una doble lectura. De un lado, la lectura evidente, la lineal, la que se hace en primera instancia y está explícita al lector. Por otra parte, la lectura entre líneas, tal vez más contextual y minuciosa, la que será objeto de análisis a continuación. Incuestionable es que el cerebro analiza y asocia directa o indirectamente a otras ideas o preconceptos todas las informaciones que se le presentan, aunque no nos demos cuenta plenamente de ello en un principio, esto mismo ocurre en escala con nuestros alumnos y podríamos estar promoviendo vicios de lectura o sesgos culturales, inclusive separatismos o exclusiones “inconscientemente”.
Enfoque tradicional vrs enfoque inclusivo
El cambio promovido en los servicios de educación especial puede sintetizarse en que desde el enfoque tradicional se privilegia: un proceso de evaluación de la discapacidad del alumno, el diagnóstico de los aspectos específicos de la discapacidad, seguida por prescripciones, las programaciones y la ubicación que por lo general siempre conducen a arreglos, en su mayoría de infraestructura y adaptación mínima del currículo.
En la visión inclusiva, el aula regular se asume como el lugar privilegiado para llevar a cabo el proceso educativo. Los docentes del aula son los responsables directos de todos sus alumnos y por ello tendrían que contar con los apoyos y soportes necesarios para responder a las adecuaciones de sus alumnos. Es la clase como espacio físico y curricular requiere adaptaciones para responder a todos los alumnos y no que los alumnos deban adaptarse a las condiciones de la clase. Existen asimismo otros factores en la comunidad educativa que necesitarán ser tomados en cuenta dentro del enfoque inclusivo de la educación.
Desde un enfoque inclusivo se proponen los siguientes cambios:
Al realizar un análisis de las implicaciones de lectura que perturban o interfieren en el proceso educativo, no se trata de buscar mensajes subliminales donde no los hay (o mejor dicho, donde lo que puede haber es un vicio de lectura o un inadecuado análisis del contexto o la situación específica), sino de realizar un análisis crítico de lo que recibimos y damos desde la posición docente, por ejemplo: cuando se observa un spot publicitario o una fotografía donde una familia caucásica cuenta con un vehículo del año y otros lujos particulares, se privilegia la imagen un determinado modo de vida y un status social que tienden más hacia lo ostentoso, esa perspectiva prevalece en detrimento de otra posible que no se muestra: la de los precarios, los suburbios, las comunidades conformadas por migrantes y clase obrera sólo por citar algunos casos no excluyentes entre sí. En publicidad específicamente, priorizar una imagen determinada podría ser el objetivo concreto, es decir lo que se desea mostrar explícitamente, pero habría que reflexionar si desde la práctica docente no hacemos lo mismo de forma involuntaria cuando en el aula imponemos por ejemplo a la familia costarricense bajo los mismos estereotipos, con estas condiciones se sugirieren principios de exclusión económica y social que lejos de pasar inadvertidos, bien podrían quedar de manifiesto en los alumnos.
Igualmente podríamos pensar en otras problemáticas asociadas cuando se tratan temas en el contexto escolar, por ejemplo en el mismo caso de la familia, si se representa a la mujer realizando labores exclusivamente domésticas (mientras el hombre descansa, lee el periódico, toma cerveza o ve televisión) estamos entonces reproduciendo patrones machistas y la falla estaría en la transversalidad respecto a la igualdad de género, como educadores debemos realizar una lectura atenta de estas situaciones contextuales y reorientar los aprendizajes de una forma asertiva para evitar la promoción de estas disfunciones culturales.
Uno de los muchos problemas de la época globalizada radica en la difusión del conocimiento en forma masiva y por extensión se afecta a la educación con un fenómeno que podríamos catalogar como manía argótica (5) , me refiero a que por querer cubrirlo todo se termina por no cubrir tan siquiera lo esencial; es cuando la aglutinación, el destiempo, el absolutismo y el fantasma del panorama se imponen al tiempo necesario para asentar un conocimiento con solidez; se privilegia además la producción en masa de individuos, el aquí y ahora globales se oponen a la realización de tareas con dedicación, de una manera razonada, al cuestionamiento y al conocimiento hermenéutico, entendido este como la capacidad para interpretar un texto de la manera más integral posible, esto es, rescatando la riqueza de todos sus significados.
¿En qué consiste entonces la concienciación sobre la toma de conciencia para la Inclusión Educativa? Justamente en una lectura crítica, contextualizada con un sentido real de transversalidad y que propicie un conocimiento integral para promover la puesta en práctica de lo que ha quedado relegado hasta ahora al discurso. Es el análisis y reflexión en torno a la misma actividad intelectual. Concienciar sobre la toma de conciencia requiere de un esfuerzo y representa un trabajo intelectual de peso, se trata entonces de una labor metacognitiva que involucra un ejercicio de comprensión y asociación con la realidad externa y lo social, más que un chispazo de brillantez se trata de un ejercicio continuo e intencionado. Reflexionar en torno al pensamiento implica razonar sobre la acción humana, sus interrelaciones, lo pensado, sus significados y su aplicación en sociedad.
La toma de conciencia se puede considerar dentro de los más diversos contextos y no sólo con el ejemplo propuesto anteriormente de la familia caucásica, bastaría con analizar el tipo de noticias que proporcionan las cadenas televisivas nacionales e internacionales, leer además el tono nacionalista con que se impregnan las películas hollywoodenses (6) o simplemente, cuestionar el contenido de nuestros propios libros de texto: ¿Acaso Paco y Lola no reprodujeron un prototipo de machismo camuflado por generaciones en Costa Rica con aquel famoso: “mamá amasa la masa y papá lee el periódico…” ?
Obligatorio resulta entonces el ejercicio de reflexión sobre lo enseñado en forma, fondo e implicaciones contextuales. De otra manera es muy probable que caigamos indirectamente en patrones como los que se privilegian en publicidad, si representamos por ejemplo a una familia costarricense sería provechoso trabajar en forma integral los temas sobre la diversidad cultural, la tolerancia, la aceptación, la paz, el respeto, la inclusión, la fraternidad y el convivir en sociedad, entre otros posibles.
A modo de cierre, propongo que como educadores deberíamos aplicar en todo momento la máxima del razonamiento cartesiano: pienso, luego existo (7) , esto es privilegiar el cuestionamiento y la razón ante todo. En efecto, el pensamiento crítico debe estar siempre presente en la lectura que realicemos, así evitaremos caer en sesgos y multiplicar muchos prejuicios ya existentes en la sociedad. Si de verdad queremos un cambio de provecho y por supuesto correctivo, sería sano comenzar por la lectura que realizamos de la realidad y de nuestro medio para alcanzar la inclusión. Una pregunta contraria podría externarse de esta reflexión: ¿Qué es entonces lo exclusivo en nuestro sistema educativo?, responder a esa interrogante podría ayudarnos a subsanar la propia lectura que hacemos de la realidad y sobre todo el cuestionarnos con rigurosidad científica ¿A partir de qué parámetros hemos interpretado o asumido esa realidad?, ¿Qué tipo de lectura hemos realizado del mundo?, ¿Cuál es nuestra posición?¿Hemos interiorizado esta lectura exclusiva como propia?
En un sistema educativo como el nuestro por desgracia los errores tienden a reproducirse y crecer como verdaderas bolas de nieve, lo importante es que si los errores engendran errores, afortunadamente los aciertos engendran aciertos que pueden hacer la diferencia, como educadores nos tocará responder con hechos desde las aulas y subsanar las debilidades que se han reproducido fielmente en el sistema hasta ahora, para propiciar este cambio es imperante una lectura crítica que propicie la toma de conciencia sobre lo inclusivo y que rescate ante todo el ser conscientes que permita llevar a la práctica, de otro modo cualquier cambio está condenado al discurso politiquero que promueven las reformas, pero esto será motivo de análisis en otra ocasión.
Conclusiones y recomendaciones finales
Como docentes, debemos privilegiar en todo momento el clima de respeto y la aceptación de las diferencias. Es de esperar que esto propicie una mediación pedagógica integral democrática y participativa, en consideración con el ritmo de trabajo de cada estudiante de la mano con una cultura integradora.
Asimismo, se deben promover actitudes comprensivas, receptivas y pacientes de parte a la hora de trabajar casos con necesidades educativas especiales y adecuaciones curriculares, más aún, que esta práctica inclusiva esté interiorizada en la labor del docente y no solo en forma discursiva, o una lista de medidas por aplicar como el dar una hora más en los exámenes o ampliar el tipo de letra en los materiales por trabajar en clase.
Es importante, involucrar a los estudiantes y reducir las formas de exclusión: incorporar en las discusiones la parte cultural y que la vivencia sea el refuerzo constante a los ejes transversales.
El docente debe trabajar en concordancia con las condiciones del medio, la comunidad y propiciar mayor comprensión de las diversas prácticas culturales vernáculas (por ejemplo, en las comunidades indígenas o conformadas por migrantes).
Es importante analizar la participación de la comunidad estudiantil en procura de guardar en todo momento un desarrollo sostenible con el medio ambiente y propiciar la toma de conciencia en temáticas de conservación ambiental en la comunidad educativa.
El docente debe privilegiar la búsqueda de la calidad de vida de la persona con discapacidad y sus familias como variables de desenlace principal.
Asimismo, dentro de un marco inclusivo e integral se debe velar por el desarrollo de procesos de sensibilización ante situaciones de discriminación, bullying o agresión escolar.
Se debe incorporar tecnología siempre que sea posible y realizar contactos con otras organizaciones que promuevan y participen en las actividades de concienciación o desarrollo de proyectos en la institución: Organizaciones No Gubernamentales (ONG), comunidades y múltiples sectores públicos y privados.
Imperioso resulta el trabajar la atención de las necesidades para favorecer un adecuado proceso de integración, de la familia y otros actores sociales que permitan evitar la discriminación dentro y fuera de las aulas.
En forma conjunta con otros profesores, administrativos y orientadores se debe procurar el proceso educativo como tal, con la vivencia integral de los aprendizajes en sociedad y no la transmisión lineal de conocimientos.
Sería importante conseguir apoyo para los docentes y capacitación oportuna y constante por parte de organismos especializados como el Centro Nacional de Recursos para la Educación Inclusiva (CENAREC) para subsanar vacíos y dar respuesta a necesidades de capacitación que permitan llevar a la práctica una cultura más inclusiva.
Finalmente, se debe valorar el alcance y el cumplimiento de los siguientes indicadores sobre el alcance de la educación inclusiva propuestos por la UNESCO (1994), para su consideración en el interior de la institución educativa:
1. Derechos humanos universales. La educación es un derecho.
2. Política Pública y la legislación.
3. Filosofía de Inclusión a todos los niveles del gobierno y su administración.
4. Actitudes inclusivas.
5. Descentralización de la educación en el país.
6. Asignación financiera / de recursos.
7. Accesibilidad en cuanto ampliación de la cobertura.
8. Desarrollo de aprendizajes y participación en cuanto a calidad de la educación.
9. Reestructuración de las escuelas y reforma de la escuela global.
10. Identificación, evaluación y ubicación basadas en necesidades no en categorizaciones.
11. Resolución de los problemas de opciones de los padres.
12. Participación de los padres en la toma de decisiones.
13. Formación inicial de docentes y perfeccionamiento profesional en el servicio.
14. Aulas diseñadas en prácticas inclusivas.
15. Provisión de soportes a los estudiantes, a los docentes, a los administradores y a los padres.
16. Flexibilización curricular, adecuaciones, adaptaciones, modificaciones e individualización del currículo.
17. Accesibilidad física, al currículo, la cultura, la educación, la comunidad.
18. Planeación en las transiciones.
19. Presentación de resultados. Evaluación, rendición de cuentas, eficiencia y eficacia.
20. Desarrollo de material pedagógico y capacidad de apoyo.
21. Utilización de Tecnología.
22. Formación de la capacidad local y de la sostenibilidad mediante la participación de las Organizaciones No Gubernamentales (ONG), comunidades y múltiples sectores públicos y privados. Participación y veeduría ciudadana.
23. Identificación y difusión de formas y modelos de inclusión exitosos.
24. Investigación y Desarrollo.
Referencias bibliográficas
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Aljibe. España.
Asamblea Legislativa. (1996). Ley 7600 Igualdad de oportunidades para las personas con discapacidad. 1ra. Edición. Centro Nacional de Recursos para la Educación Inclusiva. San José, Costa Rica: EDITORAMA.
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Notas
1 Por sus siglas en inglés: "United Nations Educational, Scientific and Cultural Organization", en español: “La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura”.
2 El término “especial” ha tenido una connotación negativa o excluyente.
3 La Organización de las Naciones Unidas (ONU).
4 Lengua de Señas Costarricense.
5 Recuérdese al personaje mitológico ‘Argos’, el perro guardián de los cien ojos, al que le era imposible mantenerlos todos abiertos en forma simultánea.
6 Prácticamente en todas estas películas, aparece alguna vez la bandera de los Estados Unidos y se les da ese tono patriótico donde siempre resultan ser ellos los héroes de la historia.
7 En latín, cogito ergo sum.
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